Mientras algunas plazas comerciales en Pachuca permanecen semivacías al paso del tiempo, los habitantes de la zona metropolitana de Pachuca se vuelca en los tianguis, mercados municipales y en las compras de prendas de vestir y artículos de segunda mano en puntos de venta digitales.

Después del boom que se diera en la capital hidalguense con la llegada, en cascada, de las plazas comerciales, algunas de ellas se encuentran ocupadas de un 10 a un 15 por ciento de su capacidad, como Plaza Perisur, mientras que se multiplican los espacios vacíos en lugares como Plaza Universidad o Plaza Q.

Son plazas que realmente nunca se ocuparon en su totalidad”, acepta el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Pachuca (Canaco-Servytur), Juan Jesús Bravo Aguilera.

Con excepción de la Plaza Galerías, a donde las familias acostumbran ir de paseo, “a mirar”, los fines de semana, el resto de las plazas registran actividad en sus tiendas “ancla”, especialmente en las sucursales de la cadena de supermercados Aurrerá.

Desfasadas, a destiempo, se preparan para abrir sus puertas las nuevas plazas comerciales Explanada, al sur de Pachuca y cuya inauguración se esperaba en noviembre o diciembre del año anterior, además de la nueva plaza en Villas de Pachuca, a un costado de la sucursal de Soriana.

Con unos meses en servicio, la sucursal de Chedraui, ubicada a muy corta distancia de la Plaza Gran Sur, “no ha hecho mella a la tienda de Aurrerá”, ubicada en dicha plaza, consideran empleados de la cadena de tiendas más grande en el país.

 

Los productos pirata, ropa usada y mercancía barata, en auge

En contraste, solo basta recorrer los tianguis en las colonias Forjadores, Villas de Pachuca, San Cayetano, Tuzos, entre otros, para observar en donde se abastecen las familias de los productos de consumo básico.

Transitar por los pasillos de estos espacios comerciales “en día de tianguis” es pesado y cansado, sobre todo cuando se cargan pesadas bolsas con perecederos, carne, pollo, huevos, granos y artículos que van desde cortineros de madera hasta estufas usadas y abundantes prendas de vestir de origen estadounidense.

Ante los elevados precios que han alcanzado los productos de limpieza, proliferan por la ciudad los establecimientos que comercializan imitaciones de las marcas de prestigio de los mismos, desde cloro hasta detergentes líquidos para ropa.

Esto se explica con la información que proporciona la Canaco Pachuca de una caída en las ventas del 30 por ciento en lo que va del presente año.

No hay dinero circulante; la gente está comprando sólo lo más necesario”, asegura Bravo Aguilera.

Esto se comprueba al caminar con grandes dificultades entre los puestos de sitios como la Plazuela del Mercado Primero de Mayo o los pasillos de la Central de Abastos, abarrotadas por familias que buscan abastecerse con los precios más bajos.