Este martes, Ricardo Anaya, candidato presidencial de “Por México al Frente”, acudió al foro #SinMiedoALaIbero, organizado por alumnos de la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México.

Previo a su conferencia, que contó con la moderación del periodista Jorge Ramos, el abanderado blanquiazul declaró «prometo, pase lo que pase, que no voy al baño«, en referencia a Enrique Peña Nieto que, cuando se presentó ante los estudiantes en 2012 como candidato, tuvo que resguardarse en los sanitarios tras los cuestionamientos de los alumnos.

Durante su presentación, habló sobre cuando Andrés Manuel López Obrador lo llamó “Ricky Riquín Canallín” en el segundo debate entre los aspirantes a la Presidencia.

Me da un poco de pena ajena que alguien que aspira ser Presidente de México se conduzca de esa manera, es un debate presidencial, no es un concurso para bufón del pueblo ni una competencia para poner los mejores apodos«.

En el evento respondió a preguntas que le realizaron los estudiantes, siendo una de ellas cuál sería su proceder si, dado el caso, José Antonio Meade, abanderado del PRI, declinara a su favor, investigaría los casos de corrupción del gobierno actual.

A ello, el panista respondió que no le interesa que su oponente decline a su favor, pues representa la continuidad, “yo quiero representar un cambio profundo”, y agregó que trabajaría para tener la facultad para meter en la cárcel a los corruptos y, en caso de ser él juzgado, también se sometería a juicio.

Las preguntas de Jorge Ramos

Sin embargo, no fue sino hasta que le tocó el turno a Ramos cuando el presidenciable encontró un verdadero reto en las preguntas.

Primero tuvo que responder sobre su postura frente al aborto, pues de forma incisiva el periodista le solicitó una respuesta “binaria”, a lo que Anaya Cortés respondió “estoy a favor de la vida, hay quien está en contra del aborto y pretende criminalizar a las mujeres, no es mi posición, siempre y cuando no se criminalice a las mujeres, sí estoy en contra”.

Los siguientes temas le resultaron más sencillos al candidato: sobre el matrimonio igualitario, aseguró que México es un país de libertades y que se debe rechazar cualquier forma de discriminación.

En cuanto a la legalización de la marihuana, dijo estar a favor del uso medicinal, pero no del recreativo.

Sobre las encuestas, que ubican a su oponente morenista incluso con el doble de puntos que él, el abanderado de PAN-PRD-MC aseguró que tiene mediciones propias en las que se encuentra por encima de López Obrador.

Sin embargo, cuando el comunicador le cuestionó si las haría públicas, el exlíder nacional del PAN adelantó que no caería en la guerra de encuestas, pues a 26 días de las elecciones, hay gente que aún no decide su voto, “por eso voy a seguir convenciendo a la gente y voy a trabajar todos los días para ganar”.

Finalmente, el último de los momentos álgidos fue cuando le preguntó acerca de las críticas de sus adversarios, que lo señalan de no ser “antisistema”, pues trabajó de cerca con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Estoy convencido de que México necesita un cambio profundo, que las cosas son absolutamente insostenibles por donde las quieras ver, que este gobierno ha sido profundamente corrupto e ineficaz, que la estrategia de seguridad ha sido un enorme fracaso en cuanto a su estrategia”, aseveró.

Sobre si pactó las reformas con el actual mandatario federal, Ricardo Anaya detalló que votó en contra de la reforma fiscal, pero que fueron ellos quienes impulsaron la educativa.

A la pregunta expresa de si fue aliado de Peña Nieto, el candidato panista declaró “de él no, del país, de México”.