Lo que inició como una marcha pacífica, se tornó en trifulca luego de que la policía cercara todas las entradas al Chaparral.

Los migrantes centroamericanos lograron entrar por un hueco que había en el cerco policiaco e ir por la canalización para llegar a su destino que era El Chaparral.

Hombres mujeres y niños comenzaron a caminar hasta cruzar el puente de El Chaparral escoltados por la Policía Federal y llegar a las inmediaciones del cruce peatonal oeste, en donde fueron recibidos por elementos del Grupo Beta, quienes intentaron convencerlos de anotarse para obtener un número y una cita con las autoridades de migración.

Sin embargo, hasta el momento el grupo ha decidido permanecer en la explanada en donde se encuentra suspendido el flujo vehicular.