Algunos legisladores franceses propusieron prohibir el Black Friday, una campaña comercial iniciada en Estados Unidos de rebajas posteriores al feriado de Acción de Gracias y que se ha convertido en un fenómeno global.

Un comité legislativo aprobó el lunes una enmienda que propone prohibir el llamado Viernes Negro porque “supone un desperdicio de recursos” y “consumo excesivo”.

La enmienda, presentada por la exministra de Medio Ambiente, Delphine Batho, se debatiría el mes que viene en la asamblea general. El sindicato del comercio electrónico ha criticado el proyecto.

Por otro lado, la ministra de Transición Ecológica, Elisabeth Borne, criticó este jueves este evento comercial por crear “atascos de tráfico, contaminación y emisiones de gases”, indicó en declaraciones a Europe 1.

La ministra dijo que estaría a favor del Viernes Negro si ayudara a los pequeños negocios franceses, pero que beneficiaba principalmente a los grandes minoristas en internet.

Activistas climáticos franceses de ultraizquierda preparaban una marcha el viernes bajo el lema de Block Friday (“Bloquea el viernes”).