Luego de la balacera registrada el viernes en el Colegio Cervantes de Torreón, Coahuila, en la que un alumno mató a su maestra y disparó a sus compañeros y un profesor antes de suicidarse, autoridades estatales activaron el Protocolo Naranja para atender el estrés postraumático de alumnos y docentes; en tanto, el plantel permanecerá cerrado.

El Colegio Cervantes será abierto el lunes solo para el apoyo emocional de los docentes y alumnos, con grupos de trabajo para la detección de síndrome de estrés y síndrome postraumático en alumnos que presenciaron este hecho.

Para estas tareas, se contará con el apoyo de Gerardo Cantú Garza, coordinador del equipo de intervención en crisis en Nuevo León y médico psiquiatra así como también a personal psiquiátrico de España.

En el protocolo participarán la Secretaría de Salud, la Procuraduría de Niños y la Familia, la Fiscalía de Coahuila y la Secretaría de Educación estatal.

De forma complementaria, se contará con el apoyo de los números de emergencia y la línea de vida, también el Centro Integral de Salud Mental (Cisame).

Tuvimos un evento en Monterrey muy similar a lo que ocurrió en Torreón. En el sentido clínico fue buena la intervención, el colegio sigue funcionando los niños están bien algunos tienen secuelas médicas y psicológicas”, afirmó Cantú Garza, quien consideró importantes las primeras 72 horas de las personas que vivieron el círculo primario.

La idea de nosotros es evaluar la situación proteger los derechos de los menores y de los padres”, dijo.

Por su parte, Érick Varela Cortes, subsecretario de Atención de Emergencias de la Secretaria de Salud en Coahuila, señala que deben los padres deben observar las conductas de los niños, si muestran agresivas o evitan comer, para solicitar el apoyo del Cisame.

Por su parte, el Operativo Mochila Sana y Segura se aplicará de forma obligatoria y aleatoria en todas las escuelas de la entidad.