El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y el Comité Olímpico Internacional (COI) confirmaron este martes que los Juegos Olímpicos de Tokio se posponen “hasta el verano del año 2021, como muy tarde” a causa de la pandemia de coronavirus responsable del covid-19.

Así, el organismo olímpico cedió finalmente a las presiones de federaciones y gobiernos.

El COI confirmó el cambio de planes a raíz de que el primer ministro japonés solicitara retrasar un año la mayor cita deportiva mundial en conversación telefónica con el presidente del organismo deportivo, Thomas Bach, que el domingo se había dado cuatro semanas de plazo para decidir sobre un posible cambio de las fechas originales (del 24 de julio al 9 de agosto de 2020).

En las actuales circunstancias, y basándonos en los datos de la Organización Mundial de la Salud, el presidente del COI y el primer ministro de Japón concluimos que los JJOO de la XXXII Olimpiada en Tokio deben ser cambiados a una fecha más allá de 2020, pero no posterior al verano de 2021“, destacó el comunicado del COI.

Bach y Abe subrayaron en su conversación que “los JJOO de Tokio deben ser un faro de esperanza para el mundo en estos tiempos problemáticos“, por lo que la llama olímpica, que llegó desde Olimpia (Grecia) a tierras niponas la semana pasada, se mantendrá en Japón este año para simbolizar así “la luz al final del túnel“.

En la conversación entre Bach y Abe también participaron el presidente del Comité Organizador de Tokio 2020 (Yoshiro Mori) y la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, señaló el COI.

El propio Mori confirmó en rueda de prensa en la capital japonesa que pese al cambio de fechas los JJOO de 2021 seguirán denominándose oficialmente “Tokio 2020“.

La decisión de posponer los Juegos se toma después de que lo solicitaran también numerosas federaciones deportivas y comités olímpicos nacionales.

Potencias deportivas como Australia o Canadá ya advirtieron que no enviarían a sus atletas a Tokio si se mantenían las fechas originales.

Es la primera vez que un año bisiesto no será sede de los Juegos Olímpicos de Verano desde que las ediciones de Tokio 1940 y Londres 1944 tuvieran que ser canceladas por la Segunda Guerra Mundial.

También se cancelaron entonces las Olimpiadas de Invierno de Sapporo 1940 y Cortina d’Ampezzo 1944, ya que en aquella época se celebraban en el mismo año que las estivales, mientras que durante la Primera Guerra Mundial, en la que aún no había Juegos invernales, se canceló la edición de 1916, prevista en Berlín.