Ronaldinho salió el martes de una cárcel de alta seguridad en la capital de Paraguay, aunque seguirá bajo arresto domiciliario en un lujoso hotel, luego que un juez aprobó una solicitud y dispuso el pago de una fianza.

El retirado astro del fútbol brasileño, de 40 años, es investigado por el delito de posesión de un pasaporte falso, con el que ingresó a Paraguay a comienzos del mes pasado.

Unas cuatro horas después de que el juez penal de garantías Gustavo Amarilla accedió al cambio de lugar de detención, el exfutbolista ingresó en el hotel. Había cumplido ya con una serie de trámites a la salida del cuartel policial donde estuvo desde el 6 de marzo.

Ronaldinho fue transportado en una camioneta patrullera de la policía. En el umbral del hotel, un paramédico se cercioró de su temperatura corporal, cumpliendo un protocolo establecido por la emergencia sanitaria ante la propagación del coronavirus.

La capital paraguaya se encuentra en estado de cuarentena hasta el domingo próximo, con restricción de tránsito automotor y movimiento callejero de personas, en el marco de la pandemia de COVID-19.

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