Por: Jesús Rafael Lugo Cordero.

Muchos somos los que llegamos y analizamos esta realidad y la dimensión negativa que estamos viviendo en estos momentos tan complicados a nivel internacional, pero muy pocos también somos los que llegamos a valorar y reflexionar el lado amable y positivo en estos días de pandemia en nuestras vidas.

Todos estos días de extremo encuentro y autorreflexión en nuestra persona, pueden hacer encontrarnos en momentos de frustración, ansiedad y negatividad en todos los factores de nuestro alrededor. A cada uno, nos está tocando vivir esta pandemia de diferente forma y todos de cierta manera nos estamos enfrentando a estas complicaciones en nuestro propio contexto. Ante todo esto que nos está sucediendo, podemos concluir y extraer si… ¿Existe el lado amable y positivo en estos días de confinamiento? Podríamos coincidir muchos que sí, debido a positivas circunstancias y grandes oportunidades de poder crecer como persona y ver que ante estos tiempos de autocuidado, podemos conocernos y aprender en infinidades y miles de temas, ejercicios deportivos, idiomas, cultura, turismo y también sobre nosotros mismos.

El lado amable y positivo de la pandemia podemos encontrarlo en las ideas, metas y proyectos propios, como en las oportunidades que debemos aprovechar en todos estos días, y que nos hacen acercarnos más hacia nuestro yo interior y hacia nuestros más allegados gustos o cosas que nos han hecho falta por hacer, ya sea por falta de tiempo debido a nuestra ajetreada rutina o simplemente por falta de tiempo desde hace un par de meses o incluso hace años.

Estos días de confinamiento deben hacernos acercarnos con nuestras familias y seres más allegados, permitiéndonos aprender a abrazar, amar, perdonar, madurar o hasta incluso crecer en muchos factores de nuestra alma y persona física.

Decir lo que no hemos dicho o incluso perdonar, nos permite madurar y crecer como personas impresionantemente, conocernos a nosotros mismos nos hace cambiar de manera exponencial en muchos factores de nuestra vida, desde el personal, el profesional e incluso el psicológico. Hechar volar la imaginación nos hace creer en uno mismo como persona e incluso lograr cosas con las que siempre hemos o habíamos soñado, talvez componer algún objeto de valor en nuestras vidas que tengamos descompuesto o incluso llamarle a ese ser querido con el que tenemos mucho tiempo sin conversar.

Siempre he dicho que en estos tiempos de pandemia, los días deben de ir de la mano entre el esparcimiento y la rutina para podernos fortalecer y valorar permitiéndonos que nuestras días puedan ser útiles y provechosos para fortalecer el propio crecimiento personal e intelectual.

Estos tiempos de confinamiento debemos de tomarlos como una oportunidad de cambiar en muchos factores de nuestra vida, eliminar todos aquellos aspectos negativos que tengamos y procurar siempre hacer lo que nos permita crecer como persona, amarnos a nosotros mismos y procurar siempre aprender que toda esta situación inusual ha llegado a nuestra vida por algo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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