El afroamericano George Floyd, cuyo asesinato a manos de policías provocó masivas protestas raciales en Estados Unidos, alertó unas 20 veces a los agentes que le mataron de que no podía respirar, según una transcripción policial.

La transcripción sale de la cámara corporal de Thomas Lane, uno de los cuatro policías imputados en el caso y cuya defensa está intentando que se archiven los cargos en su contra al señalar al principal acusado, Derek Chauvin, de la muerte de Floyd.

Hasta ahora, los últimos minutos de vida de Floyd se conocían gracias a los vídeos grabados por transeúntes, pero el documento aportado por Lane muestra la escena, ocurrida el 25 de mayo en Mineápolis, de una forma aún más dramática.

Me van a matar, me van a matar”, dijo Floyd, de 46 años, cuando los policías le tenían inmovilizado y boca abajo en el suelo, a lo que Chauvin respondió: “Deja de hablar, deja de gritar, se necesita mucho oxígeno para hablar”.

Chauvin fue, de hecho, quien asfixió a Floyd presionando la rodilla contra su cuello más de ocho minutos, durante los cuales el afroamericano repitió más de 20 veces que no podía respirar.

COMPARTIR