Un fósil de unos 115 millones de años encontrado en el noreste de Brasil y que pertenece a una especie hasta ahora desconocida de dinosaurio fue presentado este viernes por científicos del Museo Nacional de Río de Janeiro.

Se trata del “Aratasaurus museunacionali“, una nueva especie de terópodo de tamaño mediano, que alcanzaba los 3.12 metros de altura y que podía pesar hasta 34.25 kilogramos, pero que, por ser joven, podía crecer aún más hasta llegar a su etapa adulta.

El fósil fue hallado en 2008 en una región geológica del nordestino estado de Ceará y los resultados de la investigación adelantada por científicos de la Universidad Federal de Pernambuco, del Museo Nacional de Río y de la Universidad Regional do Cariri fueron publicados este viernes en la revista del Grupo Nature – Scientific Reports.

La investigación señaló que el nuevo fósil ayudará a comprender la historia evolutiva de los terópodos, que conforman el grupo de dinosaurios carnívoros cuyos representantes actuales son las aves.

El hallazgo del “Aratasaurus museunacionali” -bautizado así en honor al Museo Nacional, la institución científica más antigua de Brasil- es una señal de que otros tipos de dinosaurios carnívoros habitaron esa región del país millones de años atrás.

Su proceso de estudio fue demorado y lento porque la preparación implicaba eliminar la roca que rodeaba al fósil, el cual estaba en condiciones de fragilidad que hicieron que el trabajo fuera complejo.

En 2016 el fósil fue llevado al Museo Nacional de Río para prepararlo en detalle y, a pesar del trágico incendio de 2018 que destruyó parte de la institución, el área donde se encontraba no se vio afectada por las llamas y permaneció intacta.

El Museo, el más antiguo de Brasil, albergaba unos 20 millones de piezas de diferentes períodos históricos cuando fue arrasado por las llamas el 2 de septiembre de 2018, acabando con buena parte de su acervo, uno de los más importantes de Latinoamérica.

La investigación pudo establecer que se trataba de un dinosaurio de entre 115 y 110 millones de años y que, según la anatomía de los dedos de los pies, es de una línea de dinosaurios con un origen más antiguo que el que dio lugar a los tiranosaurios.

Aunque no se han encontrado plumas fosilizadas asociadas con el animal, se entiende que los individuos del grupo Coelurosauria ya tendrían rudimentos de plumas, con filamentos.