El turismo es uno de los sectores económicos más golpeados por el coronavirus (COVID-19), países como México, España e Italia están entre las repúblicas más vulnerables porque un porcentaje de su Producto Interno Bruto (PIB) puede ser muy afectado, informó el Foro Económico Mundial (World Economic Forum).

En su sitio web, el organismo detalló que en México, durante 2019, el sector turístico contribuyó en 15.5% al Producto Interno Bruto (PIB) de la República Mexicana; en España fue de 14.3% y en Italia 13%. Lo anterior, con base en datos del sector turístico del World Travel and Tourism Council.

El segundo trimestre en México en materia económica

Por la mañana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó sobro una contracción histórica en el segundo trimestre, pues el Producto Interno Bruto (PIB) registró un descenso del 18.9%.

De confirmarse esta proyección en el dato final del Producto Interno Bruto a divulgarse el 26 de agosto, pasará a la historia como la caída más aguda para la actividad económica de un segundo trimestre, consecuencia del impacto de las medidas de distanciamiento social aplicadas por la irrupción del nuevo coronavirus (COVID-19).

Factores y posibles países afectados

Uno de los factores que han alterado el turismo a nivel mundial es la restricción en los viajes, establecida para reducir la pandemia de coronavirus, causando un efecto devastador en la industria a nivel mundial.

Los países que más podrían ser afectados por la baja del turismo son:

  • México
  • España
  • Italia
  • China
  • Australia
  • Alemania
  • Reino Unido
  • Estados Unidos
  • Francia
  • Brasil
  • Japón
  • India
  • Canadá
  • Rusia
  • Corea del Sur

El mundo y el turismo

Gobiernos del mundo entero imponen nuevas restricciones para intentar frenar los rebrotes de la pandemia, que ha costado unos 320.000 millones de dólares al turismo mundial desde enero.

Los confinamientos estrictos de la primavera boreal parecían haber frenado la epidemia en Europa, pero ahora crece el temor ante la posibilidad de una segunda oleada de contagios, que podría ser desastrosa no solamente en términos sanitarios y sociales, sino también para las economías.