Los organizadores del concierto anunciado para el próximo 4 de septiembre en Düsseldorf, con 13.000 espectadores, abrieron la venta de entradas pese a los recelos del gobierno de ese “Land” al que será el primer evento de esas dimensiones desde el inicio de la pandemia.

Las localidades para el concierto, en que actuarán el canadiense Bryan Adams y la alemana Sarah Connor, entre otros, se pueden adquirir desde este martes. El gobierno regional de Renania del Norte-Westfalia estudia aún su viabilidad legal, teniendo en cuenta las restricciones vigentes.

El primer ministro de ese “Land”, el conservador Armin Laschet, advirtió de que celebrar un concierto de estas características sería una “mala señal” para los ciudadanos, mientras se lucha contra el repunte de nuevas infecciones.

El alcalde Düsseldorf, el socialdemócrata Thomas Geisel, considera en cambio que su celebración dará a su ciudad una enorme repercusión internacional y asegura que se vigilará porque se cumplan las normas de distanciamiento físico y medidas higiénicas pertinentes.

El “Land” de Renania del Norte-Westfalia es el más poblado del país -18 millones de habitantes- y también el más afectado por la COVID-19, con 52.175 contagios acumulados, del total de 217.293 que se han verificado en el país desde el inicio de la pandemia.

Las autoridades regionales recelan de su celebración, mientras que el organizador, Marek Lieberberg, director ejecutivo de Live Nation en Alemania, considera que ha presentado un concepto al ayuntamiento de Düsseldorf sólido y convincente para que sea viable.

El concierto se celebrará bajo el lema “Give Live A Chance” y debe marcar, según Lieberberg, el “renacimiento de la música en vivo” tras meses de cancelaciones.

El concierto, de 150 minutos, sin pausas y en parte en formato “unplugged”, se celebrará en el estadio Merkur de Düsseldorf. Su plan de sanidad, higiene y seguridad establece que los espectadores deberán registrare ya durante la compra de la entrada con sus datos de contacto, llevar mascarilla durante todo el evento y los asientos estarán dispuestos de tal manera que se garantice la distancia de seguridad de 1,5 metros.