Las autoridades sanitarias de Berlín informaron hoy de que se han detectado varios contagios en seis escuelas de la capital y ciudad-estado alemana, donde los colegios reabrieron el pasado lunes.

Se trata de nuevas infecciones aisladas, verificadas en escuelas de barrios distintos y alejadas entre sí. En total, en Berlín se contabilizaron este miércoles 111 nuevas infecciones, lo que eleva el 591 el número de casos activos.

El regreso a la escuela en Alemania se está realizando de forma gradual, de acuerdo a la práctica de ese país y al calendario de vacaciones específico de cada “Land” -estados federados-.

Los primeros escolares que regresaron al colegio, el pasado 3 de agosto, fueron los de Mecklenburgo-Antepomerania (noreste del país), un “Land” esencialmente rural y con escasa incidencia hasta ahora de la pandemia.

En los días sucesivos les siguieron los de la ciudad-estado de Hamburgo, así como los de Berlín y de Brandeburgo, el “Land” que rodea la capital. Este miércoles se les sumaron los de Renania del Norte-Westfalia, el estado federado más poblado del país, con 18 millones de habitantes.

Las regulaciones respecto a la obligatoriedad del uso de la mascarilla las establecen las autoridades regionales respectivas. En Berlín es obligatorio en patios y zonas comunes, pero no en el interior de las aulas. En Renania del Norte-Westfalia, con el más alto número de infecciones de Alemania, es preceptivo llevarlas en todo el recinto y también durante las clases.

Los repuntes de contagios registrados en las últimas semanas preocupan a las autoridades alemanas. Este miércoles se contabilizaron 1.226 nuevos contagios, la cifra más elevada desde principios de mayo, según datos del Instituto Robert Koch (RKI), competente en la materia en el país.

La semana pasada, Alemania ya había registrado más de mil casos en tres días consecutivos -1.045, 1.147 y 1.122-. En junio, la cifra de infecciones diarias oscilaba entre las 300 y las 350, mientras que a finales de julio se situaban entre las 800 y las 850.

El pico de contagios en Alemania se había registrado a principios de abril, con más de 6.000 nuevas infecciones diarias. A partir de mayo empezó un descenso continuado de las infecciones, pero esa tendencia positiva se invirtió a partir de mediados de junio.

En una entrevista a la emisora Deutschlandfunk, el ministro de Sanidad, Jens Spahn, declaró que esta evolución es, “sin duda, preocupante” y subrayó la necesidad de estar “alerta”, porque ya no se trata de brotes localizados, sino repartidos por todo el país.

La cifra total de positivos desde que se diera a conocer el primer caso de contagio en el país, el pasado 27 de enero, se sitúa en 218.519, mientras que el número de muertos está en 9.207, según los datos del RKI.

Alemania, país que nunca confinó a su población y que desde junio había ido levantado las restricciones y reabierto parcialmente el turismo, asiste con preocupación tanto a los contagios que se producen en su país como a los “importados”, de regreso de las vacaciones.

Hasta finales de julio, el único territorio de la Unión Europea considerado por el RKI como “región de riesgo” era Luxemburgo. Ahora se encuentran en esa lista cinco comunidades autónomas españolas -primero entraron Cataluña, Aragón y Navarra; ayer se incorporaron Madrid y País Vasco-, junto a regiones de Bélgica, Rumanía, Hungría y Bulgaria.

La gran mayoría de las alrededor de 130 regiones de riesgo del RKI son, sin embargo, terceros países -como Turquía, parte de los Balcanes, Rusia, Estados Unidos, amplias zonas de Asia, África y Oceanía-.