La Unión Europea (UE), Estados Unidos, China y Rusia, entre otras potencias, urgieron este jueves a las partes del conflicto en Yemen a cerrar rápidamente un acuerdo que permita poner fin a la guerra y abrir un período de transición en el que varios sectores compartan el poder.

Así lo señalaron en un comunicado conjunto al término de una reunión virtual a puerta cerrada mantenida por ministros de Exteriores y por representantes de Naciones Unidas, que está tratando de mediar para lograr esa salida política a este largo conflicto, que comenzó en 2014, cuando los rebeldes hutíes se alzaron en armas contra el Gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi.

La declaración -firmada también por Alemania, Kuwait, Suiza, el Reino Unido y Francia– dio su total respaldo a las gestiones de la ONU y de su enviado especial, Martin Griffiths, que ya ha facilitado a las partes un borrador de acuerdo, según dijo esta semana ante el Consejo de Seguridad.

«El grupo llama al Gobierno de la República de Yemen y a los hutíes a trabajar con el enviado especial de forma constructiva y continua, sin condiciones previas, para alcanzar rápidamente un acuerdo sobre las propuestas de paz de la ONU«, señala el texto.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, subrayó en la reunión que la pandemia del coronavirus hace aún más urgente poner fin a la guerra, según el discurso facilitado por la organización.

Guterres apuntó que aunque los casos de COVID-19 confirmados en Yemen son algo más de 2.000, se estima que podría haber hasta un millón de afectados por la enfermedad, que tiene en el país una tasa de mortalidad mucho más alta que en otros lugares a tenor de las cifras disponibles.

En su comunicado, las potencias pidieron además a los vecinos de Yemen usar su influencia para hacer que el proceso avance.

El conflicto yemení tiene un fuerte carácter regional, con Irán apoyando a los hutíes y con una coalición liderada por Arabia Saudí que interviene en el país desde 2015 en apoyo de Hadi.

La guerra ha desencadenado la mayor crisis humanitaria de la actualidad y el deterioro reciente, con un fuerte aumento de las hostilidades tras un periodo de calma, ha vuelto al poner al país en riesgo de hambruna, según Naciones Unidas.

Esa cuestión se abordó también en la reunión de este jueves y llevó a los participantes a pedir a los donantes más apoyo, dado que el plan humanitario de la ONU únicamente ha recibido este año un 30 % de los fondos solicitados.

«Programas clave de la ONU están cerrándose. Cumplir con las promesas hechas hasta ahora y aumentarlas en lo que sea posible es vital para evitar una devastadora hambruna», señaló Guterres.