Un tribunal antiterrorista paquistaní condenó este martes a dos acusados a muerte y a otros cuatro a cadena perpetua por el peor incendio industrial de la historia del país, un fuego provocado ocurrido hace ocho años en el que perdieron la vida 260 personas y 50 resultaron heridas.

La fábrica textil propiedad de la empresa Ali Enterprises fue incendiada el 11 de septiembre de 2012 de forma deliberada por el impago de un soborno de 2,5 millones de dólares, concluyó un tribunal de la ciudad de Karachi (sur de Pakistán), donde tuvo lugar el suceso.

La sala sentenció a muerte a dos de los acusados, Zubair “Charya” y Abdul Rehman “Bhola”, dijo a Efe el fiscal especial, Sajid Mehboob.

El fiscal añadió que cuatro guardianes de la factoría han sido condenados a cadena perpetua “por facilitar” los hechos.

De acuerdo con la investigación hecha pública el pasado julio, el fuego no comenzó de forma accidental, sino que se trató de una acción terrorista motivada por el impago del soborno.

Después del incendio, los propietarios de la fábrica huyeron a Dubái tras recibir amenazas de muerte.

Los dos condenados a la pena capital ocupaban en el momento de los hechos cargos en el partido Muttahida Qaumi Movement (MQM), miembro actualmente de la coalición liderada por el Pakistán Tehreek-i-Insaf (PTI) del primer ministro, Imran Khan.

La absolución por falta de pruebas de Rauf Siddiqui, entonces ministro provincial del MQM, ha sido esgrimida por la fuerza política como prueba de que la formación no estuvo involucrada en el mayor desastre industrial de la historia de Pakistán.

En el momento del incendio había cerca de un millar de trabajadores -muchos de ellos llegados para retirar su paga porque era día de cobro– en el inmueble, sin medidas antiincendio, con accesos bloqueados y ventanas con rejas.

Entre los muertos hubo numerosas mujeres y niños que trabajaban en la planta.