El calentamiento y la acidificación oceánica están perjudicando a las comunidades de fitoplancton calcáreo, según una investigación liderada el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB).

El estudio, que ha publicado la revista ‘Scientific Reports’, pone de manifiesto que algunos de los mayores cambios ambientales previstos para este siglo en el Mar Mediterráneo, como la acidificación y el calentamiento oceánico, y las cada vez más frecuentes olas de calor marinas en verano, pueden tener efectos adversos en la productividad de comunidades de fitoplancton con capacidad de calcificar (cocolitofóridos).

Los investigadores han recordado que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) producidas por la actividad humana han aumentado de forma alarmante en las últimas décadas y que una cuarta parte de este CO2 antropogénico ha sido absorbido por los océanos, modificando la química del agua y disminuyendo el pH, fenómeno conocido como la acidificación.

El calor atrapado en la atmósfera a causa de los gases de efecto invernadero también está provocando el aumento de la temperatura del agua del mar, que absorbe anualmente hasta un 90%.

Se espera que el calentamiento en el área mediterránea se produzca un 20% más rápido que la media global y que las olas de calor marinas sean cada vez más frecuentes a finales del siglo XXI, con graves consecuencias para la biodiversidad y la producción marina”, ha alertado Patrizia Ziveri, investigadora del ICTA-UAB y directora del estudio.

Ziveri ha explicado que los cocolitóforos, un abundante grupo marino de fitoplancton calcificado, juega un papel importante en los ciclos biogeoquímicos y en la regulación del clima del planeta ya que estas algas diminutas, de menos de una centésima de milímetro, están en la base de la cadena trófica marina e interaccionan con el CO2 atmosférico y oceánico mediante su proceso de calcificación y de fotosíntesis.

“Hasta ahora, pocos estudios científicos han analizado cómo el calentamiento y la acidificación de manera combinada podrían afectar al comportamiento fisiológico y al éxito evolutivo de las comunidades de cocolitóforos”, ha añadido Michaël Grelaud, coautor del estudio.

Los investigadores del ICTA-UAB, en colaboración con el Hellenic Centre for Marine Science Research (HCMR), hicieron experimentos en mesocosmos con comunidades de plancton recolectadas en aguas naturalmente pobres en nutrientes cerca de la isla de Creta, en Grecia, incluyendo células de fitoplancton calcificante.

Por primera vez, el estudio detalló el comportamiento de estas algas bajo condiciones de temperatura del mar superior a 28ºC y un pH de 7.8 unidades en el Mediterráneo Oriental, una zona pobre en nutrientes.

Los resultados muestran un claro efecto negativo del estrés térmico en la productividad y la calcificación de los cocolitóforos, además de detectar porcentajes considerables de anomalías de calcificación asociadas a un pH bajo.

Los científicos han concluido que, debido al incremento progresivo de CO2 en la atmósfera, los efectos del calentamiento y la acidificación oceánica se agudizarán todavía más en las próximas décadas, transformando las comunidades de plancton del Mediterráneo.