La Universidad de Guadalajara (UdG) anunció el pasado sábado que sus investigadores habían registrado la presencia de la mutación E484K en el virus del SARS-CoV-2 en el estado de Jalisco.

En un comunicado, la UdeG detalló que el hallazgo se dio el pasado 27 de enero, cuando la institución y la empresa Genes2Life detectaron cuatro casos positivos de la mutación E484K del virus SARS-CoV-2, gracias a un sistema de detección para las mutaciones que han sido descritas recientemente.

Dicha mutación se registró por primera vez el 6 de enero de 2021 en Brasil. Según los expertos, esta es una mutación de escape que sugiere una menor interacción con los anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2, lo cual podría deberse a un fallo en la eliminación de la infección.

La información fue dada a conocer por la doctora Natali Vega Magaña, la Jefa del Laboratorio de Diagnóstico en Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER), del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), quien explicó que el hallazgo es resultado de un ensayo por PCR en tiempo real para la detección de las variantes o mutaciones.

Hasta ahora, esta mutación ha sido detectada en al menos cuatro pacientes.

Según expertos, una de estas personas estuvo en contacto con una persona en Puerto Vallarta. Los otros dos pacientes no reportaron haber tenido contacto con gente que haya viajado al extranjero.

Seguimos en la búsqueda de más información para seguir detectando la mayor cantidad de variantes; las edades son heterogéneas, había una persona mayor a 60, y dos de 30 años”, indicó Vega Magaña.

Además, la experta señalo que esta mutación ha sido asociada con las cepas encontradas en Brasil y Sudáfrica; sin embargo, esta mutación detectada en Jalisco no necesariamente confirma que los pacientes se hayan infectado con esas variantes.

Por ello, se seguirá investigando para descartar una variante local.

Por ahora, no es cepa

Roselyn Lemus, doctora en biología Molecular y celular por la Universidad de Oxford, a este hallazgo “no se le llamaría cepa como tal, y hasta el momento sería una variante“.

Es normal que el virus esté mutando, sí, eso es normal de cualquier virus. Lo que implica es que hay que revisar las mutaciones. No se le llamaría cepa como tal y hasta el momento sería una variante.

Para que se le pueda llamar cepa el virus tuvo que haber cambiado al menos más de una característica para que se le pudiera llamar cepa, entonces hasta el momento se le llaman variantes cuando hay grupo de mutaciones que le confieren al virus una ventaja selectiva evolutiva“, comentó a Milenio.

Ayer, Ruy López Ridaura, director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, explicó que el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) indaga si sí es una nueva variante del virus, así como si es más virulenta o se trasmite más rápido.