El Gobierno de Israel pidió hoy a la población que evite bañarse en sus aguas mediterráneas tras un grave vertido de petróleo, de causas desconocidas, que alcanzó este fin de semana gran parte de la costa, en el peor incidente de los últimos años.

Las autoridades pidieron a la ciudadanía no realizar actividades deportivas y de ocio en las playas del país “hasta nuevo aviso”, ya que “la exposición al alquitrán podría perjudicar la salud pública”.

Este sábado, varios voluntarios que participaban en las tareas de limpieza fueron hospitalizados tras inhalar sustancias aparentemente tóxicas, informan medios israelíes.

El derrame se identificó por primera vez el miércoles y afectó unos 170 kilómetros de costa (40 % del litoral del país).

  • Muchas playas vieron sus arenas manchadas de negro en los últimos días, y autoridades locales, entidades medioambientales y personas voluntarias se organizaron para limpiar el chapapote en distintos puntos del país.