El Reino Unido comenzará su salida del confinamiento, uno de los más estrictos del mundo, el próximo 8 de marzo de forma paulatina con la reapertura de los colegios, en un proceso que constará de cuatro fases y que se completaría para el próximo 21 de junio.

El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció en la Cámara de los Comunes su hoja de ruta para reabrir la sociedad de forma “cauta pero irreversible“, que progresará siempre y cuando la campaña de vacunación siga su actual ritmo y no aparezcan nuevas variantes que alteren los planes.

El gobierno continúa sopesando medidas para mitigar el riesgo de importar mutaciones peligrosas del coronavirus y anunciará una estrategia concreta en ese terreno el próximo 12 de abril. Los desplazamientos internacionales no esenciales, con todo, continuarán vetados al menos hasta el 17 de mayo.

Además, se permitirá que 10 mil aficionados puedan asistir a los estadios de futbol a partir del 17 de mayo.

La medida llegaría a tiempo para la última jornada de la Premier League, mientras que se quedarían fuera tanto las semifinales de la FA Cup como la final, que tradicionalmente se disputan en Wembley y que, de no mover sus fechas, se jugarían a puerta cerrada y sin público.

Según la hoja de ruta marcada por Johnson, que pone como objetivo para el levantamiento de todas las restricciones en el 21 de junio, los estadios con gran capacidad como Wembley podrían albergar un máximo de 10 mil espectadores a partir del 17 de mayo.

Para eventos que se celebran bajo techo, el máximo de capacidad será de mil espectadores, mientras que los estadios que no cumplan con la denominación de grandes recintos, tendrán el tope en 4 mil personas.

Todas las medidas anunciadas por Johnson están sujetas al avance del virus y de la vacunación en el país, donde ya hay más de 17 millones de personas que han recibido la primera dosis.

A pesar de la efectividad actual de las vacunas, “no existe una ruta hacia un Reino Unido con cero covid, ni hacia un mundo con cero covid“, alertó el mandatario conservador.

En marzo, colegios y universidades reabrirán sus puertas, con la obligación de que los alumnos a partir de secundaria se sometan a dos test semanales, y se ampliará el rango permitido de actividades al aire libre.

A partir del 12 de abril, los británicos podrán volver a acudir a peluquerías, gimnasios, museos y bibliotecas, y el 17 de mayo, si se cumplen los plazos previstos, abrirá el interior de bares y restaurantes, los espectáculos con hasta mil personas y estadios con hasta 10 mil.

El último paso tendrá lugar el 21 de junio, cuando todas las restricciones sociales quedarán levantadas, volverán a funcionar las discotecas y se permitirán grandes eventos, como festivales de música, si bien ha quedado en el aire la posibilidad de que se exija un test para acceder a ellos.