El gobernador demócrata de Nueva York, Andrew Cuomo, despertó este domingo en medio de una tormenta, luego de que por segunda ocasión salieran a la luz pública nuevas acusaciones de acoso sexual, que fueron dadas a conocer el sábado por el periódico New York Times.

El gobernador las negó de inmediato e indicó que ordenó una investigación, para la que eligió a una exjueza federal que trabajó mucho tiempo con uno de sus exasesores.

Sin embargo, dio marcha atrás y dejó en manos de la fiscal general del estado, Letitia James, y de la jueza Janet DiFiore, que preside la Corte de Apelaciones, el más alto foro judicial de Nueva York, para que elijan quién hará dicha investigación, según se informó en un comunicado.

James le pidió este domingo a Cuomo que le permita a su oficina realizar la investigación. “Las acusaciones de acoso sexual siempre deben tomarse en serio”, dijo en un comunicado en el que destacó que el pedido para investigar tenía que hacerlo la oficina del gobernador.

  • Cuomo enfrentó la semana pasada acusaciones de Lindsey Boylan, una exfuncionaria estatal de desarrollo económico que aseguró que este la acosó en varias ocasiones entre 2016 y 2018, en un momento dado, dándole un beso en los labios no solicitado en su oficina de Manhattan.