El viernes 26 de junio del años pasado, cambió la vida de Omar García Harfuch, el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, luego del atentado que sufrió meintras viajaba por Lomas de Chapultepec. Ese dia, tres balas alcanzaron a impactar su cuerpo, pero ninguna afectó algún órgano vital y pudo salvar la vida.

El funcionario dijo que la rapidez con la que llegaron las patrullas fue fundamental para que pudiera librarse de la emboscada. “Eran las 6:32 y yo viajaba en el asiento del copiloto revisando unos papeles cuando vi cómo se atravesaba un camión frente a nosotros. En ese momento supe que nos habían emboscado. Sentí el primer disparo en el vidrio. Saqué mi arma y disparé contra el cristal y a partir de ese momento comenzó una lluvia de impactos y el ruido ensordecedor”, recordó.

Pero también explicó que el auxilio de las fuerzas federales le ayudó a salir bien librado. “Después de unos minutos eternos se hizo el silencio y alguien tocó en el cristal, salga, salga, pero no quise abrir porque pensé que esperaban para rematarme. Hasta que escuché: Tigre, Tigre, ya estamos aquí”. García Harfuch contó que ese era su apodo en la Policía Federal y supo que era alguien conocido.

El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana explicó que desde aquel día vive bajo mucha protección y ha reducido los desplazamientos que hace dentro de la capital de la República. Una de las limitantes que más problemas le ha causado es el hecho de que no puede ver a sus hijas y su vida social se ha reducido a ser casi nula.