Con las condiciones atmosféricas que se presentan de marzo a junio en el territorio nacional, el Valle de México se vuelve más propenso a generar altas concentraciones de ozono que repercuten directamente en la salud de la población.

Para este 2022, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME) estima cerca de tres a cinco contingencias ambientales a causa de las partículas de ozono debido al clima de la temporada que incluye intensa radiación solar, temperatura elevada y baja humedad, lo que favorece la formación y acumulación del ozono en la atmósfera, el cual se forma a partir de reacciones químicas ocurridas en el aire, entre los óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles.

Sus principales fuentes de emisión son los vehículos automotores, las fugas de gas LP, la evaporación de gasolinas, el uso de solventes, productos de limpieza o pinturas, las quemas agropecuarias y los incendios forestales, por lo que la dependencia recomendó reducir el uso de pinturas de base solvente, aerosoles, aromatizantes y otros productos con solventes, reparar las fugas de gas, mantener el vehículo en buen estado, reducir los viajes con compras en línea y trabajo remoto, así como utilizar métodos de transporte amigables con el medio ambiente, tal como la bicicleta.

En caso de con cumplir las recomendaciones, la CAME advirtió de posibles consecuencias como la activación de alguna fase de contingencia ambiental atmosférica en la Zona Metropolitana del Valle de México, tal como restricciones a la circulación vehicular de 5:00 a 22:00 horas, medidas que se aplican de manera adicional al Programa Hoy No Circula, además de la suspensión en la operación de las gasolineras en un 20 por ciento.