Washington, 17 abr (EFE).- El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, instó este domingo a su homólogo estadounidense, Joe Biden, a visitar Ucrania y ver de primera mano la guerra desatada por la invasión rusa.

«Por supuesto es su decisión, y depende de la seguridad, pero creo que el líder de Estados Unidos debería venir aquí a observar», expresó Zelenski en una entrevista con la cadena estadounidense CNN.

Tras la retirada de las tropas rusas de los alrededores de Kiev, Biden reveló que estaba estudiando la posibilidad de enviar a Ucrania a un alto cargo de su Administración, y algunos medios especulan con la posibilidad de que sea el secretario de Estado, Antony Blinken, o el de Defensa, Lloyd Austin.

Durante la entrevista, Zelenski dijo que quiere que Biden visite el país y se mostró convencido de que «lo hará».

El pasado 8 de abril, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunió en Kiev con el presidente ucraniano, un gesto que repitió al día siguiente el primer ministro británico, Boris Johnson.

Biden estuvo a finales de marzo en Polonia, país vecino de Ucrania que más refugiados ha acogido por la guerra, pero en ese momento descartó pisar territorio ucraniano.

Zelenski se mostró agradecido por la ayuda militar enviada por Estados Unidos, incluido el paquete adicional de 800 millones de dólares anunciado esta semana, pero pidió más apoyo.

«Nunca será suficiente. Estamos ante una guerra de gran escala y necesitamos más de lo que tenemos. Desafortunadamente, no tenemos una ventaja técnica sobre nuestro enemigo, no estamos en el mismo nivel, pero nuestra gente es más fuerte», afirmó.

Sobre la invasión rusa, el presidente ucraniano dijo que tiene «evidencia sustancial de que es un genocidio», y puso como ejemplo el caso de Bucha, a las afueras de Kiev, donde aparecieron cientos de cadáveres de ciudadanos tras retirarse los rusos.

Zelenski subrayó que «mataron a civiles, no a soldados», y afirmó que tiene videos y audios que demuestra el «odio» de los rusos contra los ucranianos.

El mandatario descartó además que vaya a ceder a Rusia la región del Donbás, en el este del país: «Nosotros no queremos el territorio de nadie ni entregaremos el nuestro a nadie», prometió.

Según sus cálculos, desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania el pasado 24 de febrero, han muerto entre 2.500 y 3.000 soldados ucranianos y cerca de 20.000 rusos.