En el marco de la recepción de su constancia como precandidata del PRD a la Presidencia de la República, Xóchitl Gálvez destacó la importancia de que los miembros del Frente Amplio por México continúen trabajando juntos a pesar de las divergencias internas que surgieron tras la designación de Santiago Taboada como precandidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Frente a la reciente renuncia de Adrián Ruvalcaba al PRI, la líder del Frente Amplio por México abordó los reajustes en la política como un proceso natural, aunque admitió que no es de su agrado. Gálvez, quien no se encontraba en la Ciudad de México cuando los líderes del PRI, PAN y PRD determinaron que el alcalde con licencia en Benito Juárez era el candidato más competitivo para la Jefatura de Gobierno, expresó su disposición a cerrar filas y respetar la decisión de los partidos.

«Si la decisión de los partidos es esa, yo voy a cerrar filas. Respeto la decisión de los partidos; ellos me garantizan que era el personaje más competitivo, y confío en eso», afirmó Gálvez.

En respuesta, Jesús Zambrano, dirigente nacional del PRD, hizo un llamado a la unidad, instando a cerrar filas y «caminar hombro con hombro». A pesar de reconocer la existencia de aspirantes adicionales, Zambrano subrayó la importancia de respaldar la candidatura de Xóchitl Gálvez y superar las dificultades en las relaciones interpartidarias con el objetivo final de sumar votos a favor de la precandidata.

Este episodio refleja el dinamismo y los desafíos que surgen en la construcción de alianzas políticas, donde la unidad se erige como un elemento crucial para alcanzar metas comunes. La situación actual pone de manifiesto la necesidad de conciliar intereses divergentes en pos de fortalecer el Frente Amplio por México de cara a los próximos comicios.