El precio del dólar en México registró una baja importante luego de cerrar la jornada anterior en números rojos. La divisa estadounidense se cotiza en promedio a 18.46 pesos mexicanos, lo que representa una variación de -0.23% respecto a la sesión previa, cuando alcanzó los 18.50 pesos, según datos de Dow Jones.
El movimiento pone fin a tres jornadas consecutivas de tendencia positiva para el dólar. En la última semana, la moneda estadounidense acumula un alza de 0.6%, aunque en el último año mantiene una caída de 8.06%.
De acuerdo con Monex, el tipo de cambio respondió a la publicación de buenos datos económicos en México que impulsaron al peso, mientras que el nerviosismo en los mercados debilitó al dólar.
En México, las ventas minoristas crecieron 3.3% anual en septiembre, frente al 2.4% previo. Las ventas por internet lideraron el avance con un aumento de 23.8%, seguidas por electrodomésticos y vehículos de motor. En contraste, en Estados Unidos las ventas minoristas apenas subieron 0.2% mensual, su nivel más bajo en cuatro meses.
El reporte de inflación al productor en EE.UU. mostró un incremento de 0.3% mensual, en línea con las expectativas, lo que será relevante para la próxima reunión de la Reserva Federal el 10 de diciembre, donde se anticipa una nueva baja en la tasa de interés.
Grupo Bursátil Mexicano (GBM) destacó que, pese a la volatilidad global, México mantiene una posición sólida frente a otras economías emergentes. La percepción de una conducción económica más moderada ha favorecido la llegada de fondos internacionales, que consideran al país como destino atractivo en América Latina.
La reconfiguración del comercio global y la próxima revisión del T-MEC podrían abrir nuevas oportunidades para México, especialmente en el contexto del nearshoring. Si se logra certidumbre en las inversiones, el país podría consolidarse como un punto clave para la relocalización de cadenas productivas.
GBM proyecta un crecimiento limitado de 0.5% para este año, con mejores condiciones en el segundo semestre. La inversión podría dinamizarse gracias a programas público-privados como el “Plan México” y a la tendencia descendente de las tasas de interés.
Sectores como consumo, tecnología, salud y fintech muestran resiliencia y podrían alcanzar un punto de inflexión en los próximos meses. Sin embargo, persisten riesgos: menor generación de empleo formal, aumento de la subocupación y posibles afectaciones en remesas por cambios en la política migratoria de Estados Unidos.























