El crecimiento poblacional en el estado de Hidalgo, concentrado en la zona metropolitana, ha dejado como consecuencia la llegada de más fraccionamientos, en su mayoría de interés social, los cuales con el paso de los años se han vuelto un problema para las autoridades municipales pues muchos de ellos han incumplido con la reglamentación o los servicios básicos.

La distribución de los servicios básicos como luz eléctrica, agua potable y drenaje son de las demandas más recurrentes entre los habitantes, aunado a la solución de problemas que constantemente tienen en calles y bulevares, espacios para el esparcimiento e inclusive sufren el abandono del proyecto.

De acuerdo con la Ley de Asentamientos Humanos, Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial del Estado de Hidalgo, a la par de los reglamentos de construcciones de los municipios, señalan que cada inmobiliaria que se establezca debe garantizar la dotación de agua potable, red de alcantarillado, guarniciones, banquetas, alumbrado público, red de electrificación, parques y jardines, así como drenaje pluvial.

Constructoras venden, pero no cumplen
Servicios básicos como luz eléctrica, agua potable y drenaje son de las demandas más recurrentes entre los habitantes.

De igual forma, se debe considerar en la distribución de lotificación espacios que deberán ceder a título gratuito al municipio, superficies de terreno para vías públicas, áreas verdes,  escuelas y demás espacios públicos; no obstante, la mayoría de los desarrollos inmobiliarios violenta estos artículos contemplados en dos legislaciones.

Rafael Godínez Otamendi, secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano de Mineral de la Reforma, señaló que de los más de 150 fraccionamientos que existen en el municipio, todos tienen mínimo una problemática, la mayoría con situaciones como la falta de suministros básicos, el abandono de viviendas y no contar con espacios para escuelas.

Algunos de los que han reflejado dicha problemática, señalados incluso por Protección Civil del municipio, son Paseos de Chavarría, El Chacón, San Luis, San Fernando, Tuzos, La Providencia, Privadas del Paraíso, entre otros.

Por lo anterior, mencionó que es necesario dejar de construir más habitaciones de las que se cuentan y en su lugar habitar las que están abandonadas. Pese a que durante la presente administración no se han autorizado nuevos desarrollos, verifican que los que se concluyen cumplan con todas las especificaciones.

Panorama similar se vive en el municipio de Pachuca, donde de acuerdo con el director de Protección Civil, Hugo León Cruz, y los secretarios de Seguridad Pública y Obras Públicas Guillermo Vergara Aguirre y Eduardo Sánchez Rubio, respectivamente; los fraccionamientos como Pitahayas, Haciendas de Hidalgo, Real de Toledo, La Herradura, Valle del Mayab o Real de la Plata presentan problemas de inundación, bacheo o inseguridad.

Constructoras venden, pero no cumplen
Algunos fraccionamientos presentan problemas de inundación, bacheo o inseguridad.

Como un exhorto urgente, el diputado local por el Partido Encuentro Social (PES) y presidente de la Comisión de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Vivienda, Daniel Andrade Zurutuza, señaló la necesidad de crear un reglamento que permita sancionar el incumplimiento de las obligaciones de las inmobiliarias así como una regulación de dónde, cómo y de qué forma se pueden establecer nuevos asentamientos.

Coincidió con el gobernador Omar Fayad Meneses en que no se deben dar más permisos para fraccionamientos de interés social, especialmente en los municipios de Tizayuca, Pachuca y Mineral de la Reforma; “al día de hoy tanto fraccionamiento es una problemática para la dotación de servicios, para poder llevar el drenaje y tener un sistema integral de aguas pluviales y dar un servicio que exige la población”, comentó.

Además señaló como otra problemática la llegada de “gente flotante” quienes pertenecen a otros estados y adquieren una vivienda en Hidalgo con el fin de rentarla, pernoctar o inclusive la abandonan provocando que se originen otras circunstancias.

Bajo este panorama es como se encuentra el fraccionamiento Xochihuacán, donde la falta de luz, agua y drenaje son algunas de las necesidades que requieren los habitantes, sin contar que muchas de las construcciones se quedaron en obra negra, por lo que dichos espacios son propicios para la generación de la delincuencia o paracaidistas.

Dicha unidad habitacional no se ha podido recepcionar desde el año 2008 dado que la constructora responsable abandonó el proyecto y no la han podido localizar, informó el presidente municipal de Epazoyucan, Raúl Armando Padilla Islas.

De las 3 mil 500 casas proyectadas en este desarrollo urbano, apenas mil 500 fueron entregadas a través de las diferentes instituciones como son Fovissste e Infonavit; sin embargo, en apariencia están ocupadas alrededor mil de ellas, el resto se encuentran deshabitadas añadiendo que algunos vecinos no cuentan con registro predial, lo que imposibilita aún más la llegada de recurso para satisfacer sus necesidades.

Constructoras venden, pero no cumplen
Los fraccionadores deben garantizar la administración, vigilancia y dotación de los servicios  públicos

Los fraccionadores deben garantizar la administración, vigilancia y dotación de los servicios  públicos en tanto no se entregue al municipio, para ello deberá garantizar el correcto funcionamiento de dichos aspectos antes de que sea recibido por el ayuntamiento.

Se debe verificar que los fraccionamientos cuenten con los requisitos y constancias tanto de Caasim como de CFE, vigilando que estén dentro del proyecto; por su parte, el ayuntamiento vigila que tanto las baquetas, avenidas y áreas de donación concuerden con lo establecido.

Además de las áreas de donación, tienen que quedar debidamente escrituradas al municipio así como los comodatos que la Secretaría General otorga a las asociaciones de colonos o a la junta de vecinos.

Bajo este aspecto y de acuerdo con el legislador Daniel Andrade Zurutuza, desde el Congreso del estado se realiza un análisis de la Ley de Obra Pública para regular los métodos de licitación, sanciones en materia de incumplimiento así como el ordenamiento, de manera que se puedan hacer donde se requieren como son la zona de la Huasteca y el Altiplano.

 

Mineral de la Reforma, el municipio donde hay más nuevos desarrollos

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que el municipio que más ha crecido en número de viviendas durante los últimos cinco años es Mineral de la Reforma, con unas 7 mil 615 casas, seguido de Tizayuca con 7 mil 29. Pachuca registró 5 mil 651 nuevas viviendas.

Para el conteo del censo registrado en 2016, el total de viviendas habitadas fue de 78 mil 571 en Pachuca; 43 mil 539 en Mineral de la Reforma; 32 mil 358 en Tizayuca, y con un menor número Zempoala y Epazoyucan con 12 mil 516 y 4 mil 147, respectivamente.

Según el reporte de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), entre octubre de 2015 y septiembre de 2016 el crédito individual a la vivienda otorgado por el mercado tradicional (Infonavit, Fovissste y la banca comercial) alcanzó 326.6 miles de millones de pesos, un incremento anual de 1.3 por ciento comparado con el registro anterior.

Constructoras venden, pero no cumplen
Se permitirán nuevas unidades habitacionales en Mineral de la Reforma, pero solo residenciales

De igual forma se detectó que desde 2012 el volumen de producción de las desarrolladoras pequeñas y medianas, es decir, con menos de mil 500 viviendas anuales, se incrementó en comparación con las empresas líderes en el mercado, pasando del 40 al 52%, no obstante las desarrolladoras de más de 20 mil viviendas anuales sigue acaparando el 48% del mercado.

Pese al llamado que hiciera el mandatario estatal de no permitir más fraccionamientos de interés social, el secretario de Obras Públicas de Pachuca señaló que cuentan con la solicitud para la construcción de tres, y en todo caso harán valer el principio de autonomía municipal siempre y cuando las constructoras cumplan con la reglamentación.

De igual forma su homólogo en Mineral de la Reforma adelantó que se podría permitir la construcción de nuevas unidades habitacionales únicamente de tipo residencial.