Si bien es cierto que no me correspondió, como reportera, cubrir las comparecencias de todos los secretarios que integran el gabinete estatal, y de aquellas a las que no asistí me enteré por la información de mis compañeros, en las que así cubrí: Desarrollo Económico, Finanzas, Contraloría y Turismo, me resultó lamentable observar que, al menos en estos renglones, el protagonismo y la ignorancia privan entre el grueso de quienes integran la LXIV Legislatura.

Un protagonismo, sino justificable, sí entendible si se consideran las condiciones en que algunos consiguieron llegar a ocupar los escaños, la mayoría partidista existente y las corrientes políticas a las que pertenecen, pero que empobreció la actuación de este poder, representante del publo.

Los diputados, aunque de las comisiones correspondientes al secretario en turno, evidenciaron desconocer realidades por demás evidentes que privan en la entidad, como la dependencia del estado a los recursos enviados por la Federación, que de recortarlos, obligan a dejar inconclusos obras y acciones en la entidad.

Es imposible pensar  que un diputado –abogado, maestro, doctor, ingeniero o sin profesión-, llegue a tener los conocimientos profundos que se requieren para cuestionar con precisión a los secretarios de Finanzas o Desarrollo Económico, pero entonces es de esperarse que se guíen por el sentido común.

Me llamó la atención que en muchos casos, los diputados pidieron participar en la ronda de preguntas, e incluso pidieron una segunda ronda, cuando, si son sinceros, poco o nada preguntaron pero sí aprovecharon la ocasión para emitir juicios y opiniones… muchas veces sin sentido.

Se me hicieron más que evidentes, y penosos, los “piques” entre diputados de bandos contrarios, el priista Julio Valera contra el ahora morenista Ricardo Baptista, por ejemplo, que les llevó a pedir intervenir, para luego, más que cuestionar, simplemente opinar… en contra y a  favor, respectivamente.

Pero si los temas financieros son escabrosos y difíciles de manejar, no se entiende, sin embargo, que haya diputados que confundan la señalética –anuncios de metal, con tamaños, colores y letras determinados internacionalmente, para guiar al turismo-, con la nomenclatura, es decir, el nombre de una calle.

Muchas de las observaciones hechas por legisladores “de oposición ahora en el poder”, me llamaron la atención, pues propiciaron que el funcionario en turno no sólo les corrigiera, sino se luciera con sus respuestas. ¿Sería esa la intención del legislador?

Un cero más o un cero menos pareciera no importar, pero el confundir un millón con mil millones evidencia desconocimiento de la realidad económica del estado, que difícilmente puede asignar 100 mil millones de pesos a un tramo carretero.

Entiendo, como muchos otros, que los diputados tengan en la información que se publica en los diarios su fuente principal de información, pero hay que tener conocimiento, capacidad de análisis y madurez para identificar la tendencia editorial de cada medio y guardarse las reservas del caso, sin creer a pie juntillas y esgrimir como la verdad absoluta lo publicado por un diario.

En fin, fue la primera comparecencia en esta LXIV Legislatura; es de esperarse que para el año próximo los legisladores se  preparen mejor y provoquen a los funcionarios, se vale hacerlo, más malestar que el haber acudido a la comparecencia sin antes vaciar bien la vejiga.

✉️ dolores.michel@gmail.com