¿Cuántas veces hemos escuchado el término modelo de negocios? Pero ¿qué significa realmente? ¿Qué implica el innovar en un modelo de negocio?

El término “modelo de negocios” era más comúnmente utilizado en el sector de las tecnologías de información durante la década de los 70, sin embargo, empezó a utilizarse con mayor frecuencia con el surgimiento del comercio electrónico y todos aquellos nuevos negocios que involucraban tecnología más emprendimiento como una forma de explicarlos más fácilmente y siendo en la actualidad una herramienta muy poderosa para la reflexión estratégica.

La definición más usada de modelo de negocios es: “La lógica en la que una empresa crea, genera y capta valor”, del suizo Alexander Osterwalder. A través de esta herramienta podemos generar innovación a partir de cuatro dimensiones, ¿quién es el cliente?, ¿qué es lo que ofrecemos?, ¿cómo producimos lo que ofrecemos?, ¿por qué generamos utilidades? Estas cuatro preguntas, sencillas pero muy poderosas nos ayudan a identificar factores internos y externos que nos permiten enfocarnos en cómo crear, generar y captar valor.

¿Suena complicado? No, no es así. Cuando se requiere innovar, siempre pensamos que la innovación debe ser tecnológica, que debe surgir de un “eureka”, que tiene que ser algo que nadie más haya realizado, que se necesitan recursos costosos, pero no, simplemente es utilizar esta herramienta identificando cómo estamos operando actualmente, qué está haciendo la competencia en los mismos términos y realizar diferentes combinaciones.

La innovación en modelo de negocios consiste en realizar diferentes variaciones en algo que ya existe o ha existido en otras industrias, mercados o contextos. La innovación no implica inventar el hilo negro, reside en el análisis, reflexión, recombinación y transferencia de patrones exitosos de una industria a otra.

En México han surgido muchos ejemplos de empresas innovadoras que han crecido y se han posicionado como disruptoras del statu quo, la enseñanza que esto nos deja es que todos podemos innovar, pero para poder hacerlo el primer paso es atreverse a experimentar, pues las herramientas y las metodologías de innovación existen y están a nuestro alcance.

C.P. Giselle Rentería Núñez

giselle@itesm.mx

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