A lo largo de nuestra vida, con el tiempo adquirimos diversos tipos de bienes, estos pueden ser físicos o materiales, económicos y humanos. Los bienes físicos son la casa, los muebles, el auto, las herramientas y demás accesorios que necesitamos para mantener la funcionalidad del hogar.
Los bienes económicos son nuestros ingresos obtenidos por nuestro trabajo, el de nuestra esposa o pareja y los hijos en algunos casos cooperan con el sostenimiento de la casa, haciendo mención que estos momentos de crisis, la cooperación y la solidaridad en la familia son muy importantes.
Sin embargo, uno de los bienes más importantes que todos tenemos son los bienes humanos, es decir nuestra persona, el cuerpo físico, la capacidad mental, nuestras virtudes e ideales, sin duda alguna son bienes que más deben ser valorados y apreciados por nosotros mismos.
Pero sucede que en ocasiones le damos mas valor a los bienes materiales y económicos que a nosotros mismos, en la búsqueda de estos bienes, el exceso de trabajo produce agotamiento físico, estrés laboral, frustración mal humor, que ocasiona que, al llegar a nuestra casa, sea nuestra esposa e hijos los que reciban nuestra enojo y mal humor, deteriorando de esta manera nuestros bienes humanos que son los más importantes.
Por lo anterior es importante que aprendamos a utilizar estos bienes de la mejor manera, dándoles la prioridad que les corresponden a cada uno, para mantener un equilibrio sano en nuestras vidas, ya que, si nos inclinamos por uno de ellos y descuidamos los demás, se genera desequilibrio en la familia. Por ejemplo, si alguien por amor a su esposa y a sus hijos, deja de cumplir con las obligaciones que le demanda su trabajo, se estaría ocasionando problemas asi mismo y a su familia, pero si nos vamos al otro extremo y somos trabajadores compulsivos con el deseo de obtener un status elevado y beneficios económicos, estaremos descuidando nuestro hogar, nuestra salud, las relaciones con nuestros hijos y amigos.
El uso adecuado de los bienes materiales o físicos también tiene los mismos aspectos, en el caso de un auto, la cantidad de kilómetros que puedo recorrer con él sin que me cause algún problema. Si yo lo único que busco de mi auto, es que me transporte sin importar que se encuentre en condiciones adecuadas, es decir que tenga la revisión que le corresponde, su afinación y cambio de aceite necesarios, el auto en determinado momento me va causar problemas, que pueden ser graves, dependiendo del descuido que haya hecho de el y por lo tanto tendré que pagar más dinero del que hubiera utilizado si lo hubiese revisado y atendido de manera regular.
Los bienes económicos a su vez, también requieren de un buen manejo, la administración de nuestros recursos económicos es toda una tarea de un buen administrador. En el hogar existen diversos gastos, unos a los que denominamos gastos fijos, como son: la alimentación, los servicios y el mandado de la semana, otros como los gastos de educación, medicina, ropa, diversión y los gastos varios, que deben de atenderse en proporción a los ingresos que se obtienen; si no aprendemos a manejar estos gastos o administrar nuestras finanzas, constantemente habrá problemas y se deterioran las relaciones familiares, por ello es importante la planificación y la disciplina en el gasto familiar.
Si somos capaces de mantener el equilibrio adecuado de nuestros bienes materiales, económicos y humanos, tendremos la satisfacción de vivir de una manera armónica y saludable en nuestra familia, sin olvidar que nosotros somos el bien mas importante de todos, por lo tanto, debemos de vigilar que siempre estemos en condiciones óptimas de manera física, mental y espiritualmente para poder satisfacer las necesidades de los que amamos.
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Jesús Cruz Fernández













