Raymundo Isidro Alavez

La expresión poesía tiene sus antecedentes en el idioma griego, deriva de “Poeisis”, que significa creación o producción de algo que no existe, en específico en la creación verbal estética a través de palabras. Ese algo, dicha en palabras o tratar de decirlo, es producto de percepciones y sensaciones, conocimientos y sentimientos, energía motriz que obliga a la creación y producción de términos. La poesía es testimonio de vivencia sentimental, recurso del trovador para difundir su congoja y regocijo.

La poesía ha provocado transformaciones recónditas en el mundo cultural al combinarse con otras artes, en cierto modo, la poesía en verso o en prosa ha sido vanguardia para la pintura, la música y en la arquitectura. El poeta crea y recrea su entorno social e individual, lo hace con el fin de fundar otros cosmos por medio de la palabra. Ramón López Velarde en una de sus correspondencias mantenida con poeta hidrocálido Eduardo J. Correa, al corregirle una de sus poesías le suelta: “Créame de adveras me satisfizo su trabajo. Solo siendo poeta y erudito literario se producen bellas cosas.” Esto fue dicho al hacer su meticulosa revisión de una de las inspiraciones.

Ramón López Velarde llevó la poesía consigo mismo, lo manifestó desde su adolescencia, al parecer su musa fue una parienta lejana con la poesía Elogio a Fuensanta, sensibilidad que se fue afilando al elevar sus estudios, cual bisturí para ser usado por el experto cirujano. En su estancia en la Ciudad de San Luis Potosí para realizar su estudio de abogacía, también eleva sus conocimientos de los elementos fundamentales de la poesía: rima, ritmo, métrica en los versos y en prosa para dar sonoridad en los sonetos. El empleo de metáforas, alegorías, selección de figuras literarias o de retórica; recursos para potenciar las expresiones.

En dicha correspondencia postal con el Lic. Eduardo J. Correa, con el ánimo de apoyar la inspiración del ya abogado le dice de entrada; “Y para que vea usted palpablemente lo sincero de mi felicitación, me voy a permitir indicarle las maculas que, en concepto mío, tiene su trabajo. Si quiere usted reírse de mi audacia en señalarle los defectos, ríase, que mi sinceridad me escuda.” La estimación hacia alguien que sr le estima se e ayuda a ser mejor. Ya que la poesía, es: denunciante, revelador de misterios, nutriente del alma, vía sutil del conocimiento, antídoto en trastornos en el alma y profundiza la conciencia de identidad.

La situación social, política y económica impuesta por el régimen porfirismo no pasa desapercibido por López Velarde, su espíritu inquieto lo llevó hacía el periodismo participa en un periódico de Aguascalientes el Bohemio con el sobrenombre de Ricardo Wencer Olivares, conforme conoce a mas amistades participa en el observador, el Debate, Nosotros, en Guadalajara El Regional, Pluma Y Lápiz. La Nación, Eco de San Luís, El Nacional periódico bimestral. Vida Moderna y Pegaso. En Pegaso escribió con El poeta hidalguense Efrén Rebolledo. A invitación de José Vasconcelos participa en México Moderno y el Maestro, este último a través de un breve ensayo “Novedad de la Patria”, un bosquejo de la famosa poesía la suave Patria.

El fervor democrático de Francisco I. Madero lo lleva participar en la elección presidente de la república en contra de Porfirio Díaz, despertó la inquietud de varios intelectuales para participar en el movimiento maderista, tendencia política que se apoya en grupos sociales, económicos para formar Grupos y partidos políticos. En esta empresa se inmiscuye López Velarde es fundador del Centro Anti releccionista de SLP, por ser amigo del Eduardo J. Carrera y colaborador del diario La Nación fuente informativa que simpatizaba con el Partido Católico Nacional (PCN), respalda a Madero en la elección.

López Velarde participa para una diputación, pero los votos no le son favorecidos. Sin embargo, la admiración hacia Madero no menguó, en sus palabras. “… porque yo si soy de abolengo maderista, de auténtica filiación maderista y recibí el bautismo de mi vida política en marzo de 1910, de manos del mismo hombre que acaba de liberar a México, … que una de las satisfacciones más hondas de mi vida ha sido estrechar la mano y cultivar la amistad de Madero, y uno de mis más altivos orgullos haber militado como el último soldado del hombre que hoy rige el país.”

Satisfacción que no es perene, porque Madero es fusilado meses después de haber obtenido el triunfo, la presidencia de la República es usurpado por el general Victoriano Huerta, por esta alevosía fue desconocido por el Plan de San Luís comandado por Venustiano Carranza, meses después se da la pugna interna e dos grupos políticos y militares, Constitucionalistas comandada por Carranza y Convencionista por Francisco Villa y Emiliano Zapata. El Ejercito Convencionista nombró presidente a Eulalio Gutiérrez, José Vasconcelos es el encargado de la Instrucción Pública, día después la presidencia es de Roque González, a su vez, nombran a Ramón López Velarde en lugar de Vasconcelos.

En Octubre de 1920 José Vasconcelos presenta ante la Cámara de Diputados la iniciativa de crear una institución que atendiera la educación en todo el país, el 30 de noviembre Álvaro Obregón es el presidente se crea la Secretaría de Educación Pública por iniciativa de José Vasconcelos, en su función de humanista y filósofo le da prioridad la educación, impulsa la creación de bibliotecas públicas, se edifican más escuelas, imparten cursos para disminuir el analfabetismo e impulsa las artes. cultura para para modificar la idiosincrasia de la población mexicana y la consolidación del Estado. La cultura fomenta el sentimiento nacionalista. La literatura a través de la poesía es “Suave Patria.” Sentimiento y pensamiento de Ramón López Velarde