Pachuca.- En un país en el que ser mujer, indígena y pobre son condiciones que reducen al mínimo las posibilidades de las personas para destacarse, surge la imagen de Martina García Cruz para demostrarnos que, cuando hay determinación y amor por lo que se hace, todo es posible, aseguró el presidente de la junta de gobierno del Congreso local Asael Hernández Cerón.
En su mensaje, tras la entrega de la presea a la tejedora y artesana, Hernández Cerón recordó que apenas el pasado 9 de este mes se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas cuyo lema para este año fue “No dejar a nadie atrás: los pueblos indígenas y el llamado a un nuevo contrato social”.
Manifestó que este nuevo contrato social debe estar fundado en los derechos humanos y el compromiso de reconocer, respetar y preservar la cultura, tradiciones y la cosmovisión de cada pueblo y comunidad indígena, por lo cual, la entrega de la Presea Pedro María Anaya a Doña Martina García Cruz, es una forma de hacerlo”.
Añadió que con su labor, la artesana ha alcanzado reconocimiento alrededor del mundo, ya que su trabajo como tejedora le ha permitido obtener premios y reconocimiento a nivel nacional e internacional, además, que en 2015, bajo el auspicio de la Secretaría de Cultura del gobierno federal y otras dependencias, recibió el galardón de galardones que se otorga a aquellos maestros artesanos que hayan ganado previamente algún galardón nacional, premio especial o primer lugar en su categoría en otros concursos nacionales, gracias a eso hoy Doña Martina García Cruz es reconocida como Gran Maestra del Patrimonio Artesanal de México.
“A diferencia de nuestra forma de ver la vida, en la que el éxito personal es lo que importante, la trascendencia entre los pueblos y comunidades indígenas está vinculada a mantenerse como pueblo, y con ello conservar al mundo.












