“El ignorante criticaporque cree saberlo todo, el inteligente respeta porque cree que puede aprender algo nuevo” Albert Einstein, minglano.es
“El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes” Maximilien Robespierre.
“Mientras mayor sea nuestro conocimiento, más nos damos cuenta de nuestra ignorancia” John F. Kennedy.
Reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con la palabra infodemic, la infodemia, es la sobreabundancia informativa falsa, que se caracteriza por su rápida propagación entre personas y medios.
Siendo la OMS una institución mundial que se ocupa específicamente de atender temas de salud, lucha día a día por hacer llegar a la población mundial, información precisa, para protegerse a sí misma y a las demás personas, como en el caso del coronavirus. Se entiende como la acción y efecto de informar sobre una enfermedad que afecta a la población.
Resalta en este aspecto, un titular del periódico Guardian que expresaba: “La desinformación sobre el coronavirus podía ser lo más contagioso del mismo” (1).
En aspectos tan importantes como la salud, y educación, se confirma la sentencia de Herodoto: El único bien es el conocimiento, y el único mal es la ignorancia.
Por otra parte, no menos importante, la tendencia universal es el excesivo uso de las redes sociales, en las que se dan a conocer un sinnúmero de comentarios y afirmaciones, que crean una sobreabundancia de información, algunas (las menos) cumple con el rigor académico y otras no (las más), que suelen ser interpretaciones personales, en base al conocimiento y percepción que cada quien tiene.
Y, el tema es que, todos sabemos mucho, pero no todos sabemos lo mismo.
Asi, los rumores o bulos, circulan y se crean problemas serios, como, por ejemplo, las barreras sociales que se han creado, en especial en algunos jóvenes, que han manifestado su rotundo rechazo a ser vacunados. Existe de hecho, un movimiento antivacunas.
Con afirmaciones tan disparatadas, como el rumor de que la pandemia del SARS-CoV-2 o Covid 19, fue deliberadamente hecho en un laboratorio de China, y que se soltó a la humanidad.
O que en la vacuna va un chip con el que serías vigilado día y noche toda la vida. Como también que el virus se originó porque la gente comió sopa de murciélago, cuando no existe evidencia científica de que el virus provenga de alguna sopa. Sí existe la probabilidad de que el virus haya comenzado en animales.
La reflexión de esta ocasión se asocia a la recomendación de que apliquemos un sistema o estructura de pensamiento que, le de más espacio al uso de la razón y a los resultados, que se generan con las acciones o decisiones tomadas y menos aceptación a lo que no es demostrable o sea solo prometedor.
El uso de las medidas sanitarias establecidas por el sistema de salud, han resultado benéficas, pues la transmisión del virus a efectos de infectar, es de persona a persona. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el virus puede propagarse a través de pequeñas partículas líquidas expulsadas por una persona infectada por la boca o la nariz al toser, estornudar, hablar, cantar o respirar. Las partículas tienen diferentes tamaños, desde las más grandes, llamadas “gotículas respiratorias”, hasta las más pequeñas, o “aerosoles”.
Y, a propósito de la fecha de celebrar a nuestros difuntos, seguramente recordaremos a quienes fallecieron por motivo de esta enfermedad. Tal vez, no creíamos que fuera tan grave. No obstante, tiene que ser considerado que se trata de una “enfermedad nueva”. Que no es “un catarrito o una gripita”. Que afortunadamente hay un proceso de vacunación. Que no es solo una enfermedad de los adultos mayores, los fallecimientos se dan a cualquier edad.
Lo más preocupante para la comunidad científica y para nosotros, se debe a que el virus tiene una poderosa capacidad de mutación y adaptación a los distintos climas del mundo, pues no es lo mismo un verano en las costas del estado de Veracruz, que en cualquier lugar de Islandia.
Sobre este tema se ha escrito y se ha dicho mucho, sin embargo, como ciudadanos comunes, la sugerencia de esta colaboración es que sigamos las recomendaciones formales de la OMS, y del sector salud de nuestra entidad. No ha acabado la amenaza del Covid-19, sigue latente su presencia.
De paso recordemos y agradezcamos a todos los médicos, enfermeras, químicos, trabajadores sociales y demás personal del sector salud, público y privado, que, en esta pandemia, con su vida, dieron tributo al cumplimiento de su deber.
Por cierto. Al mes de octubre en el país se dieron 288 mil 365 fallecidos por Covid-19. Equivale a 350 muertes por día. La autoridad federal afirma que han bajado los indicadores sobre la pandemia (2).
Adicionalmente, se han presentado 595 mil 263 fallecimientos acumulados en lo que se identifica como exceso de mortalidad. Con datos de la Secretaría de Salud, de estos casos, el 71.7% se encuentran asociados al Covid-19, (3).
FUENTES CONSULTADADAS
1. https://www.julianmarquina.es/que-es-infodemia/
2. https://www.eleconomista.com.mx/politica/Octubre-2021-Mexico-registra-350-muertes-por-Covid-19-en-promedio-al-dia-20211101-0005.html
3. https://twitter.com/lopezdoriga/status/1452722883462156292













