Por: Defensoría Pública

 

Jessica es una joven centroamericana que ingresó a México sin documentos en 2018. Meses después, en Chiapas nació su hija Marina. La bebé se quedó con una vecina, mientras ella iba al hospital por sus documentos. De regreso, agentes
migratorios la detuvieron y la deportaron. Dos días después retornó por su hija recién nacida, pero la vecina se negó a entregársela y la obligó a prostituirse a cambio de recuperarla.
Jessica fue víctima de trata sexual durante dos meses, cuando, de nueva cuenta, fue deportada sin su bebé . En tanto, la vecina tramitó un acta administrativa para hacerse cargo de Marina, argumentando un supuesto abandono de la madre. Al poco tiempo, junto con su pareja, la registró como su hija, bajo otro nombre.
Jessica ingresó por tercera ocasión a México y denunció a su vecina ante las autoridades por el delito de retención de menor y trata de personas. El Instituto Federal de Defensoría Pública (IFDP) solicitó la protección de la justicia federal en
contra de los actos de diversas autoridades cometidos en detrimento de los derechos de Marina.
La Defensoría pública exigió también la reunificación inmediata de la niña de un año y tres meses de edad con su madre biológica. Jessica se encuentra en la CDMX, es solicitante de asilo y tiene tarjeta de visitante por razones humanitarias.
En marzo de 2021, el Juzgado Segundo de Distrito en Tapachula ordenó anular las actas administrativas y de nacimento tramitadas por la vecina. Exigió a la Fiscalía contra la Trata de Personas en Tuxtla Gutiérrez vigilar que se registre a Marina para que sea restituido su derecho a la identidad. Además, determinar un régimen de convivencias con regularidad suficiente entre la niñ a y Jessica.
Finalmente, el 20 de agosto Jessica registró a su hija y obtuvo el acta de nacimiento en el Registro Civil de la CDMX. Este es un caso inédito porque se actuó en representación de Marina y se demandó la reunificación familiar como un derecho humano de migrantes y mexicanos por igual.
De esta forma el IFDP, que dirige Netzaí Sandoval Ballesteros, garantiza una justicia de calidad en condiciones de igualdad.