Por Georgina Obregón
-Epitafio
De donde sea que provenga la violencia que padece el municipio de Tizayuca es preciso prevenirla y frenarla. Una ejecución más se reportó este miércoles en el fraccionamiento Nuevo Tizayuca y un hombre quedó tendido en la acera de la calle Laurel, con dos impactos de bala a la altura del tórax. Ciertamente es una zona donde confluyen la delincuencia local y la vecinal del Estado de México y de la capital del país, pero también hay acuerdos y estrategias intermunicipales para parar la delincuencia.
-Novedades
La entrega del Premio Estatal de la Juventud que se realizó ayer destacó por la paridad de género en la designación de ganadores y por tratarse de la primera vez en la historia de estos galardones en el estado que se reconoce la equidad de género y la diversidad sexual. Bien por Regina Vera y Mario Ferrán cuyos proyectos fueron considerados para formar parte de las propuestas aprobadas y, sobre todo, porque de esta manera se abren espacios públicos para aquello que hace décadas no tenía cabida en la mesa de discusión.
-Trasiego
Contenedores que van y vienen, tomas clandestinas de combustible que se incendian, camionetas calcinadas, ejecuciones por aquí y por allá y munícipes que se hacen de la vista gorda han sido desde hace años elementos del paisaje por donde cruzan los ductos de Pemex en la entidad y de donde la delincuencia organizada sustrae el hidrocarburo para venderlo. Hay que esperar los resultados que arrojará la investigación que realiza el gobierno a munícipes presuntamente inmiscuidos con esta forma de negocio, así como la reacción que tengan los capos del huachicol.













