La conclusión del gasoducto Ramal-Tula, que realizará el gobierno de México, se sumará a la infraestructura que dará soporte a Hidalgo para impulsar la llegada empresas y, por ende, la actividad económica de la entidad.

Así lo consideró el gobernador Julio Menchaca Salazar, quien, tras participar en la inauguración del C4 de Pachuca, indicó que dicha infraestructura, que estaba a cargo de la empresa canadiense ATCO, activará de «manera potencial» la actividad económica hidalguense.

«Es un energético que es fundamental en el desarrollo económico, porque teniendo cerca ese conducto puede haber las disposiciones para que las empresas se instalen cerca, y viene a ser una infraestructura más de soporte para el impulso a actividad económica de la entidad», refirió.

Menchaca Salazar dijo desconocer la inversión que se destinará para terminar dicho proyecto, que fue impulsado en 2014 y que contemplaba una inversión de 66 millones de dólares para la construcción del ducto de 17 kilómetros para suministrar gas natural a una central eléctrica al norte de Ciudad de México; a nueve años, la empresa canadiense cedió a la federación la conclusión del ducto.

«Además de nuestra ubicación geográfica, de la comunicaciones, del Aeropuerto Felipe Ángeles; (el gasoducto) viene a reforzar la infraestructura para lo que ya ha mencionado el presidente: el crecimiento de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México hacia Hidalgo», señaló.

Finalmente, el mandatario estatal reveló que no ha hablado con el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre cuándo y cómo serán los trabajos para finalizar el ducto que atraviesa Hidalgo; «vi al presidente recientemente, pero no se tocó ese tema, está pendiente un acuerdo en donde hay otros temas de interés del estado, que en el momento en el que nos convoque estaremos listos», concluyó.