Rocío Ruiz de la Barrera y Jaime Flores Monterrubio fueron galardonados este viernes con la presea Pedro María Anaya, en sus ediciones 2022 y 2023, por su contribución en el ámbito educativo y artístico en Hidalgo.
Desde el Congreso local, Julio Menchaca Salazar, Rebeca Aladro Echeverría y Julio Valera Piedras, titulares de los Poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo de Hidalgo, respectivamente, encabezaron el evento en el que se detalló que la presea se entrega anualmente en vida, a un ciudadano o ciudadana hidalguense destacado por su obra y aportaciones en las diversas áreas del conocimiento humano o el arte.
Durante su mensaje, el mandatario estatal refirió que la distinción a la doctora y al compositor genera una emoción y anima a la población; «esa emoción no solo se queda como una gran posibilidad de crecimiento, sino de hacer bien las cosas desde nuestros lugares de responsabilidad», señaló.
En ese sentido, apreció la solidaridad que ha tenido el Congreso con su administración, «en una misma sintonía y visión de alturas»; por lo que pidió que sigan en esa misma ruta.
Ruiz de la Barrera es originaria de Pachuca y cuenta con una formación académica en ciencias sociales y su trayectoria se ha forjado en el ámbito de la educación y cultura, logrando ser titular de la Secretaría de Educación Pública estatal y rectora de las Universidades Tecnológica de Tulancingo y Politécnica de Tulancingo; caracterizándose por su amor a la historia y por ser una precursora por la igualdad y el reconocimiento de las mujeres.
«Mi vida ha sido un compromiso permanente con Hidalgo», expresó la galardonada, quien enfatizó que la educación es la ruta para la superación individual y colectiva, y agradeció el reconocimiento, el cual es un compromiso para seguir colaborando por la entidad.
En tanto, Jaime Flores Monterrubio es oriundo de Huejutla, desde los siete años comenzó a cantar en un grupo familiar y un año después compuso su primera canción «Mi María»; ese fue el primer paso en la creación de múltiples canciones y varias presentaciones, en las que compartió escenario con artistas nacionales e internacionales.
«La música no es para ti muchacho», recordó Flores que le dijo un ejecutivo de la industria musical; sin embargo, aseguró que eso no lo detuvo para perseguir sus sueños, al contrario, despertó su «carácter huasteco»; además, agradeció a su familia y a sus dos grandes maestros: su padre y su madre, que le enseñaron a tocar la guitarra y a cantar.
Para concluir la sesión solemne, Julio Valera Piedras, presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, enfatizó que la doctora y el compositor son ejemplo a seguir y recalcó que la entrega de la presea Pedro María Anaya también busca impulsar que mujeres y hombres se mantengan firmes y constantes en la labor que día a día desarrollan.












