Por Lic. Jonathan Mario Arturo Cabrera Sosa*
Niñas, niños y adolescentes son titulares de derechos, con capacidad de ejercerlos, defenderlos y exigirlos; debiendo ser escuchados y tomados en cuenta en asuntos que impacten en su vida.
Lo anterior se encuentra resumido en lo que se conoce como el Interés Superior de la Niñez, que se refiere a una protección integral de los derechos de la niñez y adolescencia; lo cual se contempla en el artículo 4º Constitucional que indica que se debe garantizar de manera plena el derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral.
En muchas ocasiones ese sector poblacional se enfrenta a un entorno o a ciertas condiciones que les restringe e impide el desarrollo pleno de sus necesidades; quedando en situación de vulnerabilidad y que sus derechos se encuentren en riesgo.
Este tipo de problemática se presenta de manera frecuente en el núcleo familiar, que es en donde niñas, niños y adolescentes deberían de sentirse seguros y protegidos; es por ello que las personas que los tenemos bajo nuestro cuidado debemos protegerlos, tratarlos con dignidad, hacerles de su conocimiento los derechos que tienen, enseñándolos a defenderlos y a respetar los de las demás personas y esto puede logarse a través de la crianza positiva.
Esta una herramienta que tienen como finalidad cuidar y estimular el desarrollo de las capacidades de niñas, niños y adolescentes, guiando su desarrollo y armónico crecimiento. Las acciones deben ser enfocadas atendiendo a sus facultades, su edad, cualidades, opiniones y siempre en el total respeto a sus derechos humanos, evitando castigos corporales o denigrantes; lo anterior, suele ser complicado para las personas que crecieron en un entorno basado en el miedo o la violencia; sin embargo, en cada uno de nosotros está la decisión de romper ese círculo de violencia, emprendiendo acciones que ayuden a un sano desarrollo de la niñez.
Para concluir, resulta importante que todas aquellas personas cuidadoras de niñas, niños y adolescentes que participe en su crianza demuestren amor, que faciliten la comunicación, que les brinden tiempo de calidad y sobre todo que respeten su dignidad y derechos humanos.
*Titular de la Visitaduría Adjunta Regional en Apan













