Por Hans Islas Frausto
Las elecciones son en sí mismas una forma efectiva de participación ciudadana, las cuales, desafortunadamente, a lo largo de nuestra historia democrática, han perdido credibilidad y con ello, generan poco interés entre los votantes.
Más allá de lo costosas que son, generan un fenómeno llamado abstencionismo, el cual no es otra cosa más que la nula participación de un importante sector de la sociedad, lo que conlleva a contar con autoridades y representantes populares con bajo respaldo ciudadano.
En el actual proceso electoral federal y local, a nivel nacional, están en juego más de 20 mil cargos de elección popular, entre presidente de la República, nueve gubernaturas, senadores, diputados federales, locales, presidentes municipales y sus respectivas asambleas.
De acuerdo con estimaciones del Instituto Nacional Electoral (INE), las y los ciudadanos que estamos llamados a participar en la jornada electoral del próximo mes de junio, sumamos 98 millones de mexicanas y mexicanos.
En el pasado mes de enero, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral aprobó por unanimidad, en lo general, el presupuesto para el ejercicio fiscal de este año, por un monto de 22 mil 322 millones 879 mil 716 pesos; sin embargo, este presupuesto no incluye el financiamiento público de los partidos políticos, que suma 5 mil 003 millones 205 mil 906 pesos.
Asimismo, el financiamiento público que corresponde a cada Partido Político Nacional para gastos de campaña en este 2024 es de:
PAN, 613, 175, 138 pesos
PRI, 600, 814, 265 pesos
PRD, 236, 266, 711 pesos
PT, 282, 814, 634 pesos
PVEM, 282, 581, 897 pesos
MC, 323, 172, 846 pesos
Morena, 1, 023, 068, 078 pesos
Las cifras son exorbitantes, si tomamos en cuenta que aún existen desigualdades sociales y económicas en todo el país; que hay millones de mexicanos que viven en la pobreza y pobreza extrema, y que los recursos para infraestructura, inversión, educación y salud, son cada vez menos.
En lo que se identifica un método menos costos para el tema de las elecciones en nuestro país, es justo decir que tenemos un deber con la historia y con nuestra consciencia ciudadana. Vota, por quien decidas, pero hazlo, es por ti y es por los tuyos, es por todos.













