De acuerdo con los datos preliminares de las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el estado de Hidalgo se ubica entre los cinco estados con la menor tasa de defunciones en el primer semestre de 2024, con 252 defunciones por cada mil habitantes. Esta cifra está por debajo de los estados de Guerrero (214), Sinaloa (218), Durango (243) y Nayarit (252), lo que resalta el desempeño relativamente favorable de la entidad en términos de mortalidad.

A nivel nacional, la tasa promedio de defunciones fue de 307 muertes por cada mil habitantes, con un total de 417 mil 408 defunciones registradas en todo el país. Esto representó un incremento de 12 mil 683 defunciones (un aumento del 3.1%) en comparación con el mismo periodo del 2023.

En Hidalgo, durante los primeros seis meses de 2024, se registraron mil 160 defunciones de mujeres y 5 mil 108 de hombres. Las principales causas de muerte en el estado fueron enfermedades del corazón, con 2 mil 556 defunciones, seguidas por diabetes mellitus (mil 353), tumores malignos (mil 068) y accidentes (510). Estas enfermedades reflejan los principales retos en salud pública que enfrentan los hidalguenses.

El desglose por género muestra que las mujeres en Hidalgo fueron más afectadas por enfermedades del corazón (mil 202), diabetes mellitus (673), tumores malignos (556), enfermedades cerebrovasculares (247) y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (152). Por otro lado, los hombres registraron más defunciones debido a enfermedades del corazón (mil 354), diabetes mellitus (680), tumores malignos (512), accidentes (379) y enfermedades del hígado (320).

Estos datos subrayan la necesidad urgente de continuar con políticas públicas enfocadas en la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares y la diabetes, que siguen siendo las principales causas de mortalidad en Hidalgo y el resto del país. Asimismo, la mortalidad por accidentes muestra la importancia de mejorar la seguridad vial y las campañas de prevención de accidentes.

A pesar de estos desafíos, los indicadores de defunción en Hidalgo siguen siendo relativamente bajos en comparación con otros estados, lo que refleja un posible éxito en las políticas de salud pública implementadas en la región. No obstante, se deben reforzar los esfuerzos para enfrentar las principales causas de muerte y seguir reduciendo la tasa de mortalidad, lo que permitirá mejorar aún más la calidad de vida de los hidalguenses.