En el marco del Día Mundial de la Enfermedad de Chagas, la Secretaría de Salud (SSH), informó que en lo que va del año se han detectado cuatro casos en Pachuca, Tizayuca, Atotonilco y Tulancingo.

Por ello, la dependencia invitó a la población a prevenir esta enfermedad ya que de no atenderse puede ser mortal.

Durante el 2024, se registraron 41 casos de este padecimiento (principalmente hombres), entre el grupo poblacional de los 25 a los 65 años de edad.

La enfermedad de Chagas, conocida así por el primer médico en diagnosticarla, es una afección que se transmite, más frecuentemente, por la picadura de un insecto infectado (Triatomino), mejor conocido como “chinche besucona”.

Puede transmitirse también, de la madre al hijo durante el embarazo o el parto, por transfusiones de sangre, trasplantes de órganos, o el consumo de alimentos contaminados.

Tiene presencia en zonas rurales y suburbanas, donde estos insectos viven en las grietas de paredes y tejados de casas y estructuras como gallineros, corrales y almacenes.

Permanecen ocultos durante el día y entran en actividad por la noche para alimentarse de la sangre de animales y seres humanos. La infección se produce cuando, después de picar, el insecto defeca u orina cerca de la picadura.

Los parásitos (Trypanosoma cruzi), penetran en el organismo, cuando la persona se frota instintivamente por la comezón, haciendo que las heces o la orina entren en contacto con la picadura, los ojos, la boca o alguna lesión cutánea abierta y provoca graves daños irreversibles y crónicos para el sistema nervioso, el aparato digestivo, y el corazón.

Al ser una enfermedad de desarrollo lento, la enfermedad se divide en dos fases: la aguda inicial que se da unas semanas después de la infección pero no no aparecen síntomas o estos son leves e inespecíficos:

Fiebre, dolor de cabeza, ganglios linfáticos agrandados, palidez, dolor muscular, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico.

En la fase crónica, que puede durar décadas después de la infección, los parásitos permanecen ocultos, principalmente, en los músculos cardiaco y digestivos y hasta un tercio de los pacientes sufren trastornos cardiacos, y uno de cada diez presenta alteraciones digestivas (típicamente, aumento del tamaño del esófago o del colon), neurológicas o mixtas.

La infección puede causar muerte súbita por arritmias o insuficiencia cardiaca progresiva como consecuencia de la destrucción del sistema nervioso y del músculo cardiaco.

Por ello la dependencia hizo un llamado a la población a mantenerse alerta ante cualquier síntoma y acudir a su unidad de salud más cercana.

Recomendó, en temporada de calor, revisar los principales lugares donde se aloja: debajo de las camas, entre la basura, vegetación u objetos acumulados dentro y fuera del domicilio, cajas amontonadas, en las mascotas o animales de granja, grietas en la pared, tejados, techos de lámina y/o cuadros colgados en la pared.

Para evitar la presencia de este insecto en el hogar, se recomienda realizar limpieza periódicamente al interior y en la periferia de las viviendas.