El dirigente estatal del PRI, Marco Mendoza Bustamante, negó que el edificio central del partido se encuentre en proceso de embargo, sin embargo reconoció que existen deudas por predial de 650 mil pesos y por pago de laudos laborales por 17 millones de pesos.
Mendoza Bustamante precisó que el primer adeudo es relativo a un rezago en el pago del predial del edificio central ubicado en bulevar Colosio, ya que en muchos años se dejó de saldar dicho impuesto en Pachuca, así como en otros inmuebles ubicados en diferentes municipios.
Pero aseguró que será posible solventar los pendientes con las prerrogativas del partido y las aportaciones de la militancia, aunque recordó que actualmente disminuyeron los fondos públicos debido a las multas impuestas por el Instituto Estatal Electoral (IEEH).
Dijo que desde su llegada a la presidencia del tricolor se ha encargado de regularizar propiedades del partido, ha puesto en orden lo jurídico, lo laboral, lo administrativo.
Puntualizó que se trata de un tema administrativo, no político: “sería un disparate embargar un edificio de 150 millones de pesos por un tema tan doméstico como el predial”.
En cuanto a materia de laudos, el legislador dijo que recibió un contingente laboral de aproximadamente 40 millones de pesos, de los cuales quedan pendientes cerca de 17 millones de pesos y se han logrado solventar con sacrificio y con estrategia jurídica.
Así lo refirió luego de que se informara mediante otros medios que el edificio se encontraba en dicha diligencia, lo que provocó una discusión mediante redes sociales con un funcionario estatal.
“Están tan interesados en el PRI que el centro de la conversación y el golpeteo político es el partido, dicen que el PRI va a morir y no va a morir, por eso nos atacan”, señaló.












