La presencia de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) en las calles no es un acto burocrático, sino un aliciente de civilidad. En un contexto donde la protesta social suele ser reducida a la incomodidad que genera, la labor del personal de la institución se vuelve el puente entre el reclamo legítimo y la seguridad de todas las personas; nuestra presencia en las marchas actúa como un mecanismo preventivo que, en muchas ocasiones, inhibe o restringe el uso desproporcionado de la fuerza. Este efecto regulador se fundamenta en que el personal de la institución cuenta con fe pública para certificar los hechos que presencia en el ejercicio de sus funciones legales.
Resulta fundamental reflexionar sobre la importancia de no estigmatizar a quienes deciden manifestarse; aunque es obvio que acciones como los bloqueos carreteros provocan afectaciones a terceros, estas expresiones suelen ser el último recurso de personas, activistas o colectivos que buscan solución a las diversas problemáticas. El ejercicio de la protesta no es un delito, sino el despliegue de derechos humanos fundamentales: la libertad de expresión, el derecho de reunión, la asociación pacífica y la participación política, todos protegidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y tratados internacionales. Estadísticas de la Encuesta Nacional de Cultura Cívica sugieren que un alto porcentaje de la población ha considerado alguna vez participar en una protesta para defender una causa común (INEGI, 2020).
Sin olvidarnos que…
Cualquiera de nosotros, nosotras o nosotres puede encontrarse mañana en el lugar de quien hoy sostiene una pancarta. La defensa de un entorno laboral digno, la exigencia de justicia o la protección de recursos naturales son causas que nos atraviesan como sociedad. Por ello, la labor de la CDHEH de supervisar que las autoridades respeten la integridad física y no ejerzan discriminación es una protección para la ciudadanía en su conjunto. Desde la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo creamos una Guía de seguridad para el personal de la CDHEH en este tipo de actividades, y subraya que nuestro personal debe manter en todo momento una actitud de observación neutral, buscando mitigar riesgos y documentar cualquier posible vulneración a los derechos fundamentales.
La labor de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo no se limita a la presencia física en el campo, sino que se extiende a un monitoreo permanente y sistemático de los medios de comunicación y las redes sociales, permitiendo a la institución identificar manifestaciones y posibles vulneraciones de manera casi inmediata, actuando de forma oficiosa o en atención a invitaciones directas de la ciudadanía. De acuerdo con el marco legal que rige a los organismos públicos de derechos humanos en México, esta facultad de detección temprana permite el inicio de quejas de oficio ante hechos que por su gravedad o relevancia social lo ameriten. Este mecanismo procesal es fundamental, ya que abre un canal de justicia institucional al cual, posteriormente, las personas quejosas pueden adherirse para formalizar su reclamo y aportar evidencias, asegurando que ninguna violación a la dignidad humana quede fuera del alcance de la ley.













