En el año 1990 comenzó la era de los telescopios espaciales con el lanzamiento de Telescopio espacial Hubble, proyecto de la NASA y de la Agencia espacial europea (ESA). El Hubble inicialmente tuvo algunos defectos los cuales fueron después corregidos. Sin embargo, este telescopio ya no padeció de la limitante más importante de los telescopios terrestres para la formación de imágenes, la complicada turbulencia atmosférica. Es por ello que desde su corrección a la fecha; el Hubble ha capturado muchas imágenes del espacio que han llegado a la tierra y que ha permitido estudiar el espacio exterior desde hace más de tres décadas.
Gracias a ese primer éxito tecnológico para estudiar el Universo exterior, a finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, surge una nueva generación de telescopios espaciales, el primero de ellos es el Telescopio espacial James Webb. Después de un sin número de inconvenientes que fueron resueltos por ingenieros y científicos de la NASA y sus empresas aliadas, el 25 de diciembre de 2021, se lanzó desde Sudamérica al espacio exterior, este nuevo telescopio espacial. Logrando con ello uno de los objetivos más importantes de la tecnología telescópica. El sistema trabaja principalmente en la región del infrarrojo y requiere de un parasol de protección para mantener temperaturas bajas sobre sus dispositivos de medición. El James Webb space telescope (JWST) como se le conoce, fue colocado por la NASA en el segundo punto de Lagrange, ahora su nuevo hogar en el espacio. Este punto es el más adecuado al permitir que las fuerzas gravitacionales del Sol y la Tierra estén en equilibrio, además de ello, el telescopio estará en una región con sombra perpetua, apuntando al espacio profundo.
El mundo científico estuvo expectante el 12 de julio de 2022, cuando llegaron las primeras imágenes capturadas por el James Webb; después de más de seis meses de calibración y pruebas de este impresionante sistema telescópico. Los elementos principales del James Webb, son su espejo primario, de 6.5 metros de diámetro, el que se compone de 18 segmentos hexagonales de berilio (tipo panal de abeja), todos con una cubierta de oro sobre la superficie de cada segmento. El segundo elemento importante es su espejo secundario, con diámetro de 74 centímetros, este elemento redirige la luz de los objetos astronómicos que llega al telescopio, hacia los instrumentos de medición que complementan al sistema telescópico. Por cierto que el telescopio tiene una distancia focal efectiva de 131.4 metros y un número que caracteriza su óptica, llamado número f, este tiene un valor de f/16.67. El telescopio está protegido de la radiación térmica por un escudo, el cual es similar en tamaño a una cancha de tenis. Para que el telescopio funcione adecuadamente, debe tener una temperatura de menos 220 grados centígrados. Una ventaja de los segmentos del James Webb, es que éstos, pueden ajustarse hasta en una diezmilésima de metro, casi el grosor de un cabello humano, con este ajuste logra registrar sus mejores imágenes.
Los objetivos de la misión del JWST ha sido determinados por los científicos de la NASA junto con sus aliados, éstos son: 1) determinar cómo acabo la edad oscura del cosmos, por lo que el James Webb estudiará las primeras estrellas y galaxias que se formaron en el Universo; cómo es el caso de la Vía Láctea, nuestra galaxia hogar; 2) el JWST buscará datos sobre el nacimiento de los planetas del sistema solar e indagará en ciertas nubes moleculares, donde nacen estrellas y en sus discos circunestelares que son la cuna de los planetas; 3) el nuevo observatorio espacial permitirá buscar biomarcadores en las atmósferas de los exoplanetas cercanos, con la idea de encontrar vida. La misión del James Webb durará 10 años, esto debido a que, por razones obvias, no puede ser reparado. El costo aproximado del JWST has sido por arriba de los 9,700 millones de dólares, esto incluye las operaciones científicas y el análisis de datos.
Apreciable lectora y lector, te invito a ver el siguiente video, sobre este asombroso instrumento:
Universidad Politécnica de Tulancingo alfonso.padilla@upt.edu.mx













