La Comisión Nacional de Honor y Justicia de Morena desechó una queja promovida por la alcaldesa de Apan, María Zorayda Robles Barrera, contra el regidor del mismo partido Carlos Derik Olvera Sumano por presunta violencia política en razón de género, actos de corrupción, deslealtad partidista y conductas contrarias a los principios del movimiento.
De acuerdo con la resolución CNHJ-HGO-117/2026, el organismo partidista determinó que las pruebas aportadas por la presidenta no acreditaron existencia de las conductas denunciadas.
La alcaldesa se quejó de que el regidor mantenía una postura de oposición sistemática a las decisiones del gobierno municipal y de Morena, además de presuntas expresiones misóginas, actos de denostación pública, falta de apoyo tras una agresión ocurrida durante una sesión de Cabildo y supuestas irregularidades relacionadas con la recepción de becas deportivas y la declaración de sus ingresos patrimoniales.
Robles Barrera indicó que fue víctima de violencia física y simbólica durante una sesión de Cabildo en la que aseguró haber sido lesionada junto con otros integrantes de su equipo tras la irrupción de personas vinculadas a la oposición, pero no fue avalado.
Mientras que la CNHJ consideró que las reuniones y acercamientos con integrantes de otros partidos políticos forman parte de la dinámica institucional de un ayuntamiento plural y no representan, por sí mismos, actos de deslealtad o respaldo electoral a fuerzas distintas a Morena.
Respecto a los señalamientos relacionados con presuntos actos de corrupción, el órgano interno de Morena determinó que carece de facultades para investigar posibles omisiones en declaraciones patrimoniales, atribución que corresponde a las autoridades administrativas y de fiscalización competentes.
Se exhortó tanto a los ediles a privilegiar el diálogo, la civilidad política y la unidad partidaria en el desempeño de sus funciones públicas, al tiempo que ordenó la notificación de la resolución y el archivo definitivo del expediente.












