El gobernador, Julio Menchaca Salazar, rechazó que la intervención de elementos de la Policía Estatal con equipo antimotín durante la manifestación de trabajadores del ISSSTE, el pasado 5 de junio sobre el bulevar Felipe Ángeles, en el que dos personas fueron detenidas y algunas lesionadas, fuera un acto de represión.
El mandatario aseguró que respeta la libertad de expresión y el derecho a la manifestación, sin embargo, también existe la obligación de garantizar la libertad de tránsito y el orden público. No obstante, enfatizó que si durante la revisión de los hechos se detecta que algún elemento policial excedió los protocolos establecidos para el uso de la fuerza, será sancionado.
“A veces se vuelven momentos muy ríspidos, no me gusta que haya ningún abuso, pero a veces también la violencia o la manera de actuar de quien se manifiesta (…) los ánimos se exacerban y la obligación de la policía es conservar el orden público”.
Agregó que él ha tenido la oportunidad de presenciar represiones en serio, mientras que los hechos que derivan la intervención de fuerzas policiales en el estado, son el ejercicio de una obligación, al pedir los automovilistas que haya orden, por lo que aseguró que “en absoluto es represión”.
“La vida me ha dado oportunidad por ejemplo en otros paises, en Londres, cuando hay una manifestación salen los caballos y salen con bastones a darle a todo mundo de palos. Eso es represión”.
Sobre una posible destitución, Menchaca Salazar, explicó que cualquier irregularidad será turnada a la Comisión de Honor y Justicia para determinar las responsabilidades correspondientes, dependiendo de la gravedad las sanciones podrían ir desde una amonestación hasta la inhabilitación.













