{"id":203533,"date":"2023-01-03T20:35:56","date_gmt":"2023-01-04T02:35:56","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=203533"},"modified":"2023-01-03T20:36:07","modified_gmt":"2023-01-04T02:36:07","slug":"almas-rebeldes-37","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2023\/01\/03\/almas-rebeldes-37\/","title":{"rendered":"Almas rebeldes"},"content":{"rendered":"<p>Por: Griselda Lira \u201cTirana\u201d<\/p>\n<p>En su rebelde y altanera actitud cotidiana, Daniela sac\u00f3 de su bolso el libro de Vargas Llosa que compr\u00f3 en Panam\u00e1; sin importarle la presencia de los comensales en aquel restaurante, ley\u00f3 en voz alta su cita predilecta alterando los g\u00e9neros de \u00e9sta; abri\u00f3 el tono y todos guardaron silencio ante la man\u00eda de esta mujer que una y otra vez hab\u00eda sido juzgada tan solo por no aceptar la doble moral del pueblo, sus hipocres\u00edas, banalidades mercantiles y disonancias espirituales.<\/p>\n<p>Eduardo la miraba absorto desde la barra, si bien la hab\u00eda visto de reojo al llegar, prefiri\u00f3 ignorar su presencia. Daniela era exc\u00e9ntrica pero no necesitaba esc\u00e1ndalos estridentes para hacerse notar, todos la conoc\u00edan porque era la due\u00f1a de la \u00fanica librer\u00eda en aquel lugar, sus andanzas nocturnas a caballo custodiada por dos hombres recios eran la comidilla constante.<\/p>\n<p>\u201cMe bast\u00f3 verlo para descubrir que, en estos a\u00f1os, no lo hab\u00eda olvidado un solo momento, que estaba tan enamorada de \u00e9l como el primer d\u00eda\u201d. As\u00ed es Eduardo, esto me pas\u00f3 contigo y me dio miedo la profundidad a la que un sentimiento tan arraigado puede llegar, tal como la ra\u00edz de un \u00e1rbol que busca el agua para calmar su sed; sin embargo, como la primera vez en todo, me dej\u00e9 guiar por la providencia en medio de la oscuridad de mis temores y de mis l\u00edmites, esas sombras que eran el reflejo de mis vac\u00edos pero que me daban una fuerza \u00fanica, transgresora y ardiente.<br \/>\nTrasfondo anecd\u00f3tico dimensional.<\/p>\n<p>Segu\u00ed caminando entre los magueyales que a\u00fan quedaban en los Llanos de Apan, agarr\u00e1ndome de lo que pod\u00eda para sobrevivir las confusiones de mi desarraigo a la tierra que me vio nacer, pero con el coraz\u00f3n bien arcionado a mis convicciones, las que hab\u00eda forjado en plena adolescencia tras la muerte de mi padre, \u00abno dejar mis sue\u00f1os, no soltar mi rienda a nada, ni a nadie, ni siquiera al amor que ten\u00eda frente a m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n hab\u00eda fallecido Javier cuando te encontr\u00e9 en la Hacienda de San Diego Tlalayote y la herida de su muerte, que hab\u00eda debilitado mi alma, raj\u00f3 un poco m\u00e1s mi coraz\u00f3n que ya de por s\u00ed viv\u00eda atormentado por tantas soledades e incomprensiones; despu\u00e9s, bast\u00f3 ese abrazo tuyo en el inicio en que los campos reverdecidos muestran evidentemente la esperanza jovial, un s\u00edmbolo claro ante mis ojos; hecho que fue necesario presenciar para reconocer cu\u00e1nto te quer\u00eda y cu\u00e1n inalcanzable eras como la primera vez que te vi, eras un sentimiento et\u00e9reo, un fantasma, una visi\u00f3n hacia 1851.<\/p>\n<p>Hab\u00eda que soltarte para poder vivir y seguir am\u00e1ndote como esta \u00fanica y tenaz manera que me regal\u00f3 Dios, amarte libremente sin estar contigo en convenio o contrato mercantil; amarte porque para eso nac\u00ed; no eras un objeto de lujo propio de la cultura industrial, ni tampoco un placer hedonista que alimentara mi ego, eras mi sue\u00f1o juvenil plasmado en un \u00f3leo antiqu\u00edsimo de la Hacienda de San Antonio Ometusco, el patrono de mis desdichas y penas de amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Griselda Lira \u201cTirana\u201d En su rebelde y altanera actitud cotidiana, Daniela sac\u00f3 de su bolso el libro de Vargas Llosa que compr\u00f3 en Panam\u00e1; sin importarle la presencia de los comensales en aquel restaurante, ley\u00f3 en voz alta su cita predilecta alterando los g\u00e9neros de \u00e9sta; abri\u00f3 el tono y todos guardaron silencio ante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":171724,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[29819],"yst_prominent_words":[55538,8381,8379,74338,17962,19775,12056,9330,7335,5131,71472,5705,21195],"class_list":["post-203533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vox","tag-vox"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203533"}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=203533"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":203535,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203533\/revisions\/203535"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/171724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=203533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=203533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=203533"},{"taxonomy":"yst_prominent_words","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/yst_prominent_words?post=203533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}