{"id":263168,"date":"2025-01-22T19:31:10","date_gmt":"2025-01-23T01:31:10","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=263168"},"modified":"2025-01-22T19:31:10","modified_gmt":"2025-01-23T01:31:10","slug":"miradas-desde-el-sur-110","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2025\/01\/22\/miradas-desde-el-sur-110\/","title":{"rendered":"Miradas desde el Sur"},"content":{"rendered":"<p>Se par\u00f3 frente a la vidriera y le pareci\u00f3 que otra persona ocupaba su lugar. Las costillas mostraban entereza entre los pliegues de la hambruna. Se pregunt\u00f3 si era verdad lo que ve\u00eda, si ese rostro era el que le correspond\u00eda tener.Y otra vez, la misma bolsa vac\u00eda era parte de lo que llevaba todas las ma\u00f1anas a la entrada del subte. S\u00ed, no soportaba ve la mesa vac\u00eda y que sus hermanos pasaran, lo que \u00e9l vivi\u00f3.<br \/>\nA menudo, se preguntaba si la vida lo hab\u00eda elegido para que pagara culpas ajenas o \u00e9l la hab\u00eda se\u00f1alado para que se acercara a cobrarlas. Los diecis\u00e9is a\u00f1os de flacura acopiada, le ped\u00edan explicaci\u00f3n sobre muchas cosas, pero solo pod\u00eda pensar qu\u00e9 ten\u00eda que hacer frente a la herencia de un asesino, su padre.<br \/>\nCruz\u00f3 la Avenida Rivadavia y se encamin\u00f3 hasta un banco libre de Plaza Once, la del mausoleo de Bernardino Rivadavia, la que cuida sus cenizas y que es la \u00fanica tumba de un pr\u00f3cer que descansa en una plaza p\u00fablica de la Ciudad de Buenos Aires.<br \/>\nRulo mir\u00f3 hacia la estaci\u00f3n de trenes Once de Septiembre. Los transe\u00fantes se rozaban como si el contacto con el extra\u00f1o, fuera un pedido de auxilio para que los otros le facilitaran una inyecci\u00f3n de fe. Las colas de trabajadores que aguardaban la llegada de colectivos de diversas l\u00edneas, compart\u00edan la espera entre las palomas que divagaban m\u00e9todos para lograr alimentos.<br \/>\n\u201cHijo m\u00edo, que la palabra de Dios te acompa\u00f1e siempre y recibas su Misericordia\u201d, dec\u00eda siempre el Padre Juan; y, \u00e9l, en la inestabilidad de afectos, pensaba en esa palabra como si fuera su salvaci\u00f3n. Si Rulo hubiera sabido que la justicia estaba involucrada con su mediaci\u00f3n y administraci\u00f3n ecu\u00e1nime, se hubiese sorprendido. En \u201cEl Quijote de la Mancha\u201d, dice: \u201cSi acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la d\u00e1diva, sino con el de la misericordia.\u201d Porque las d\u00e1divas son respuestas por la l\u00e1stima que sienten al verlo. No existe el sentimiento solidario.<br \/>\nJunto al joven, que no dejaba de pensar en la mesa vac\u00eda para cuando llegaran sus dos hermanitos, se sent\u00f3 un anciano.<br \/>\n&#8212; \u00bfQu\u00e9 pens\u00e1s pibe?- le dijo, mientras se ubicaba para mirarlo de frente.<br \/>\nLa Plaza parec\u00eda o\u00edrlos. Los ruidos se aplacaron y un sereno momento ocup\u00f3 el encuentro. La Plaza Miserere, ese nombre desde a\u00f1os atr\u00e1s, conocida en su momento como Quinta de Miserere porque eso fue, parece recuperar recuerdos. La tierra late, se apresura a quitar el polvo con el que el tiempo le cubri\u00f3 la memoria; la tierra que le debe el nombre al antiguo vecino Antonio Gonz\u00e1lez Varela, llamado \u201cmiserere\u201d por su misericordia, espera impaciente una idea m\u00e1gica.<br \/>\n&#8212;Hola se\u00f1or- contest\u00f3 Rulo mientras una sensaci\u00f3n reconfortante, le permiti\u00f3 cambiar el rumbo a sus pensamientos.<br \/>\n&#8212;Te observo desde hace un rato y se nota a la legua que algo te ocurre. No soy nadie, tir\u00e9 por la ventana mi vida, la hice mierda \u00bfsab\u00e9s? Si alguien me hubiera advertido sobre lo que hac\u00eda mal, hoy no estar\u00eda aqu\u00ed sentado.<br \/>\nRulo no pudo hablar. Mir\u00f3 al hombre sin entender qu\u00e9 suced\u00eda, qui\u00e9n era esa persona que parec\u00eda leer sus pensamientos y tambi\u00e9n, hab\u00eda descubierto su tristeza.<br \/>\n&#8212;S\u00ed, don, pero yo no hago algo que est\u00e9 mal, creo.<br \/>\n&#8212;No ten\u00e9s que decirme nada, che, solo te vi triste y como hab\u00eda lugar en tu banco, aprovech\u00e9 para sentarme- le aclar\u00f3- Mir\u00e1, ves los ramos de flores que venden en la vereda, son grandes, nadie los va a comprar adem\u00e1s, la gente no tiene guita para esas boludeces. Les falta el morfi \u00bfy van a comprar flores? Cosa de locos. Bueno pibe, te dejo. Que la cosa te sea leve.<br \/>\nPuso algo dentro del bolsillo del bermudas casi destruido del muchacho y le palme\u00f3 el hombro.<br \/>\n&#8212;Gracias, don.<br \/>\nEl anciano camin\u00f3 hacia la estaci\u00f3n de trenes con andar abrumado y se perdi\u00f3 entre la muchedumbre.<br \/>\nCuando Rulo qued\u00f3 solo, tante\u00f3 lo que le hab\u00eda dejado el hombre y lo sac\u00f3. Observ\u00f3 al florista y, se dio cuenta que cuando uno se comporta bien, hay devoluci\u00f3n.<br \/>\nLuego de comprar el ramo de flores, las separ\u00f3. A cada pareja o mujer que pasara le regal\u00f3 una.<br \/>\nLuego, los otros ramos que siguieron, fueron art\u00edfices de despertar en los transe\u00fantes, sonrisas y un: \u201ctom\u00e1\u201d, de coraz\u00f3n, que no fue limosna.<br \/>\nSus hermanitos no iban a pasar aquello que, \u00e9l, ya hab\u00eda vivido.<br \/>\nMiradas desde el Sur<br \/>\nPor M\u00f3nica Teresa M\u00fcller<br \/>\nPlaza Miserere<\/p>\n<p>Se par\u00f3 frente a la vidriera y le pareci\u00f3 que otra persona ocupaba su lugar. Las costillas mostraban entereza entre los pliegues de la hambruna. Se pregunt\u00f3 si era verdad lo que ve\u00eda, si ese rostro era el que le correspond\u00eda tener.<br \/>\nY otra vez, la misma bolsa vac\u00eda era parte de lo que llevaba todas las ma\u00f1anas a la entrada del subte. S\u00ed, no soportaba ve la mesa vac\u00eda y que sus hermanos pasaran, lo que \u00e9l vivi\u00f3.<br \/>\nA menudo, se preguntaba si la vida lo hab\u00eda elegido para que pagara culpas ajenas o \u00e9l la hab\u00eda se\u00f1alado para que se acercara a cobrarlas. Los diecis\u00e9is a\u00f1os de flacura acopiada, le ped\u00edan explicaci\u00f3n sobre muchas cosas, pero solo pod\u00eda pensar qu\u00e9 ten\u00eda que hacer frente a la herencia de un asesino, su padre.<br \/>\nCruz\u00f3 la Avenida Rivadavia y se encamin\u00f3 hasta un banco libre de Plaza Once, la del mausoleo de Bernardino Rivadavia, la que cuida sus cenizas y que es la \u00fanica tumba de un pr\u00f3cer que descansa en una plaza p\u00fablica de la Ciudad de Buenos Aires.<br \/>\nRulo mir\u00f3 hacia la estaci\u00f3n de trenes Once de Septiembre. Los transe\u00fantes se rozaban como si el contacto con el extra\u00f1o, fuera un pedido de auxilio para que los otros le facilitaran una inyecci\u00f3n de fe. Las colas de trabajadores que aguardaban la llegada de colectivos de diversas l\u00edneas, compart\u00edan la espera entre las palomas que divagaban m\u00e9todos para lograr alimentos.<br \/>\n\u201cHijo m\u00edo, que la palabra de Dios te acompa\u00f1e siempre y recibas su Misericordia\u201d, dec\u00eda siempre el Padre Juan; y, \u00e9l, en la inestabilidad de afectos, pensaba en esa palabra como si fuera su salvaci\u00f3n. Si Rulo hubiera sabido que la justicia estaba involucrada con su mediaci\u00f3n y administraci\u00f3n ecu\u00e1nime, se hubiese sorprendido. En \u201cEl Quijote de la Mancha\u201d, dice: \u201cSi acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la d\u00e1diva, sino con el de la misericordia.\u201d Porque las d\u00e1divas son respuestas por la l\u00e1stima que sienten al verlo. No existe el sentimiento solidario.<br \/>\nJunto al joven, que no dejaba de pensar en la mesa vac\u00eda para cuando llegaran sus dos hermanitos, se sent\u00f3 un anciano.<br \/>\n&#8212; \u00bfQu\u00e9 pens\u00e1s pibe?- le dijo, mientras se ubicaba para mirarlo de frente.<br \/>\nLa Plaza parec\u00eda o\u00edrlos. Los ruidos se aplacaron y un sereno momento ocup\u00f3 el encuentro. La Plaza Miserere, ese nombre desde a\u00f1os atr\u00e1s, conocida en su momento como Quinta de Miserere porque eso fue, parece recuperar recuerdos. La tierra late, se apresura a quitar el polvo con el que el tiempo le cubri\u00f3 la memoria; la tierra que le debe el nombre al antiguo vecino Antonio Gonz\u00e1lez Varela, llamado \u201cmiserere\u201d por su misericordia, espera impaciente una idea m\u00e1gica.<br \/>\n&#8212;Hola se\u00f1or- contest\u00f3 Rulo mientras una sensaci\u00f3n reconfortante, le permiti\u00f3 cambiar el rumbo a sus pensamientos.<br \/>\n&#8212;Te observo desde hace un rato y se nota a la legua que algo te ocurre. No soy nadie, tir\u00e9 por la ventana mi vida, la hice mierda \u00bfsab\u00e9s? Si alguien me hubiera advertido sobre lo que hac\u00eda mal, hoy no estar\u00eda aqu\u00ed sentado.<br \/>\nRulo no pudo hablar. Mir\u00f3 al hombre sin entender qu\u00e9 suced\u00eda, qui\u00e9n era esa persona que parec\u00eda leer sus pensamientos y tambi\u00e9n, hab\u00eda descubierto su tristeza.<br \/>\n&#8212;S\u00ed, don, pero yo no hago algo que est\u00e9 mal, creo.<br \/>\n&#8212;No ten\u00e9s que decirme nada, che, solo te vi triste y como hab\u00eda lugar en tu banco, aprovech\u00e9 para sentarme- le aclar\u00f3- Mir\u00e1, ves los ramos de flores que venden en la vereda, son grandes, nadie los va a comprar adem\u00e1s, la gente no tiene guita para esas boludeces. Les falta el morfi \u00bfy van a comprar flores? Cosa de locos. Bueno pibe, te dejo. Que la cosa te sea leve.<br \/>\nPuso algo dentro del bolsillo del bermudas casi destruido del muchacho y le palme\u00f3 el hombro.<br \/>\n&#8212;Gracias, don.<br \/>\nEl anciano camin\u00f3 hacia la estaci\u00f3n de trenes con andar abrumado y se perdi\u00f3 entre la muchedumbre.<br \/>\nCuando Rulo qued\u00f3 solo, tante\u00f3 lo que le hab\u00eda dejado el hombre y lo sac\u00f3. Observ\u00f3 al florista y, se dio cuenta que cuando uno se comporta bien, hay devoluci\u00f3n.<br \/>\nLuego de comprar el ramo de flores, las separ\u00f3. A cada pareja o mujer que pasara le regal\u00f3 una.<br \/>\nLuego, los otros ramos que siguieron, fueron art\u00edfices de despertar en los transe\u00fantes, sonrisas y un: \u201ctom\u00e1\u201d, de coraz\u00f3n, que no fue limosna.<br \/>\nSus hermanitos no iban a pasar aquello que, \u00e9l, ya hab\u00eda vivido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se par\u00f3 frente a la vidriera y le pareci\u00f3 que otra persona ocupaba su lugar. 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Se pregunt\u00f3 si era verdad lo que ve\u00eda, si ese rostro era el que le correspond\u00eda tener.Y otra vez, la misma bolsa vac\u00eda era parte de lo que llevaba todas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":118,"featured_media":252416,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[22,27,40771,76894,85901,23,46072,89076,709,29819],"yst_prominent_words":[5413],"class_list":["post-263168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vox","tag-hidalgo","tag-hidesnoticia","tag-hidesnoticiaapp","tag-hidhoyesnoticia","tag-hidhoyesnoticiaapp","tag-hidslide","tag-hidslideapp","tag-miradas-desde-el-sur","tag-opinion","tag-vox"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/263168"}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=263168"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/263168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":263169,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/263168\/revisions\/263169"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/252416"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=263168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=263168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=263168"},{"taxonomy":"yst_prominent_words","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/yst_prominent_words?post=263168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}