{"id":285178,"date":"2025-10-23T18:32:20","date_gmt":"2025-10-24T00:32:20","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=285178"},"modified":"2025-10-23T18:32:20","modified_gmt":"2025-10-24T00:32:20","slug":"taches-y-tachones-201","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2025\/10\/23\/taches-y-tachones-201\/","title":{"rendered":"Taches y tachones"},"content":{"rendered":"<p>Por Alejandro Ord\u00f3\u00f1ez<\/p>\n<p>Pasaba las vacaciones en el rancho del abuelo. Mis compa\u00f1eros de juegos fueron ni\u00f1os totonacas. Los recuerdo con cari\u00f1o aunque se burlaran de m\u00ed, era el se\u00f1orito de ciudad y ten\u00eda fama de cobarde. Ocurri\u00f3 en la noche de los fieles difuntos, cuando los muertitos reciben permiso para visitar a sus seres queridos. Los esperan con ofrendas, llamadas altares de muertos, forrados con papel de china picado, adornados con flores de cempas\u00fachil, calaveritas de az\u00facar y dulce de calabaza, no pueden faltar sus alimentos y bebidas favoritos, ni las fotos de los difuntos, iluminadas por veladoras hechas a base de cera de abejas. Oscurec\u00eda, la gente regresaba del pante\u00f3n, varios con unas copas de m\u00e1s, pronto cenar\u00edan en familia y se retirar\u00edan a descansar pues al d\u00eda siguiente madrugar\u00edan. Fue P\u00e1nfilo quien dijo: hoy sabremos qui\u00e9n es macho bragado y no pinche ni\u00f1ito de ciudad. Nos vemos m\u00e1s noche, iremos al camposanto, dicen que se aparece la llorona, el que se raje ser\u00e1 marica y quien aguante ser\u00e1 hombre. Ten\u00eda miedo. Los ocho adolescentes ten\u00edamos miedo. Saltamos la barda, nos recibi\u00f3 el \u00a1uhu uhu uhu! De una lechuza que se empe\u00f1aba en espantarnos, los \u00e1rboles mov\u00edan sus ramas como queriendo aprisionarnos, el viento silbaba. Cualquier ruido nos sobresaltaba. Nos internamos entre las callejuelas hasta llegar a la cripta de la familia Ortiz, fundadores del pueblo. Las sombras nos asustaban, de pronto vimos el resplandor de una vela, apareci\u00f3 una mujer vestida de blanco, cabello largo y lacio; apenas nos vio camin\u00f3 hacia nosotros, gimiendo, llorando, gritando, extendiendo las manos como si quisiera aprisionarnos en mortal abrazo. \u00a1Aaay mis hijos! \u00a1Aaay Mis hijos! Entre chillidos y gritos de espanto mis amigos corrieron -\u00a1Mam\u00e1!-; yo no pude, me paraliz\u00f3 el miedo. Se acerc\u00f3 la mujer, pregunt\u00f3: \u00bfNo corriste por miedo o por valiente? Me reconoci\u00f3, ah, eres el ni\u00f1ito del general -solt\u00f3 la carcajada-, \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed? \u00bfDe veras eres muy hombrecito? Me tom\u00f3 de la mano, yo sudaba, temblaba a punto de desmayarme. Entramos a la cripta. La reconoc\u00ed, era la joven esposa del caporal. Percib\u00ed su respiraci\u00f3n agitada, su aliento a canela y menta despertaba algo en m\u00ed; desabroch\u00f3 su blusa, dejando al descubierto esos pechos con los que so\u00f1aba a menudo, me desnud\u00f3, me sumerg\u00ed en ese torbellino; Sent\u00ed una, dos, tres descargas el\u00e9ctricas que brotaron de mi cabeza, comprend\u00ed que me hab\u00eda vaciado. Se abrochaba la blusa, pregunt\u00f3 coqueta, \u00bfde veras cre\u00edste que era la llorona? O\u00edmos el rechinido de la reja, el eco de los cascos de un caballo, el retintinear de unas espuelas que se acercaban, me orden\u00f3 silencio, apag\u00f3 la vela y sali\u00f3 de prisa, el hombre gritaba indignado, voy a matarlo. Tras el vitral los ve\u00eda. No hay nadie, grit\u00f3. La avent\u00f3, ella se abraz\u00f3 a sus piernas, impidi\u00e9ndole dar paso; la golpe\u00f3, le jal\u00f3 el cabello, pero segu\u00eda ah\u00ed, aferrada, desesperada, decidida a no soltarlo. Voy a matarlo, lo juro por Dios. En el forcejeo ella se hizo de la pistola que colgaba del cintur\u00f3n de su marido; escuch\u00e9 tres detonaciones, el llanto amargo de la mujer, luego la voz de otro hombre. Se imagin\u00f3 todo, -dijo ella- quer\u00eda esperarte adentro, para matarte. Era su vida o la tuya. Se mont\u00f3 en ancas del caballo y se perdieron en la noche, no se volvi\u00f3 a saber de ellos, aunque en el pueblo creci\u00f3 una leyenda, todas las noches de los fieles difuntos aparece un hombre en el pante\u00f3n, anda en busca de su rival porque jur\u00f3 por Dios vengarse y no descansar\u00e1 hasta matarlo. Podr\u00eda pensarse en una supercher\u00eda, pero por las dudas dej\u00e9 de acercarme al cementerio, adem\u00e1s fueron muchas las madrugadas en las que escuch\u00e9 el galope de un caballo que ven\u00eda del pante\u00f3n y daba vueltas a la casa, luego el retintinear de unas espuelas llegaba hasta la terraza, trataba de abrir mi puerta y por fin el l\u00fagubre relincho de su caballo romp\u00eda el silencio de la noche, mientras se alejaba con rumbo al camposanto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alejandro Ord\u00f3\u00f1ez Pasaba las vacaciones en el rancho del abuelo. Mis compa\u00f1eros de juegos fueron ni\u00f1os totonacas. Los recuerdo con cari\u00f1o aunque se burlaran de m\u00ed, era el se\u00f1orito de ciudad y ten\u00eda fama de cobarde. Ocurri\u00f3 en la noche de los fieles difuntos, cuando los muertitos reciben permiso para visitar a sus seres [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":119,"featured_media":284954,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[29819],"yst_prominent_words":[75920,35344,18274,5031,34970,5777,50443,6761,8132,4837,5642,9148],"class_list":["post-285178","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vox","tag-vox"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285178"}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/119"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=285178"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":285179,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285178\/revisions\/285179"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/284954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=285178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=285178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=285178"},{"taxonomy":"yst_prominent_words","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/yst_prominent_words?post=285178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}