{"id":293501,"date":"2026-02-26T18:53:50","date_gmt":"2026-02-27T00:53:50","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=293501"},"modified":"2026-02-26T18:53:50","modified_gmt":"2026-02-27T00:53:50","slug":"taches-y-tachones-217","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2026\/02\/26\/taches-y-tachones-217\/","title":{"rendered":"Taches y tachones"},"content":{"rendered":"<p>Hola soy Montserrat Prats, aunque me conocen m\u00e1s como la \u201cReportera de oficio\u201d, seud\u00f3nimo con el que publico mi columna en diarios y revistas nacionales e internacionales. La mayor\u00eda de mis lectores cree que soy dichosa -as\u00ed lo afirman en sus comentarios-, tal vez porque confunden la felicidad con el \u00e9xito profesional; en lo \u00edntimo no puedo decir lo mismo, soy una mujer solitaria, no soporto la cercan\u00eda ni mimos empalagosos de hombres o mujeres, cuando percibo una intenci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de la simple amistad, me alejo.<\/p>\n<p>La soledad me ha acompa\u00f1ado desde ni\u00f1a, mi madre abandonaba la casa en cuanto me ve\u00eda dormida, volv\u00eda al amanecer y si en ese transcurso despertaba, la llamaba a gritos, al no encontrarla lloraba temerosa de cualquier ruido que creyera escuchar dentro del departamento. Cu\u00e1ntas veces me encontr\u00f3 esper\u00e1ndola acostada en el suelo a un costado de la puerta, como lo har\u00eda un perro. Ella me ense\u00f1\u00f3 a no depender de nadie, as\u00ed que yo misma me arreglaba y preparaba el desayuno antes de caminar algunas cuadras hasta la escuela; no tuve amigas, a ninguna de mis compa\u00f1eras les interes\u00f3 llevarse con una ni\u00f1a hura\u00f1a y retra\u00edda que ni siquiera conoc\u00eda el nombre de su padre. Mi refugio fue la escritura, escrib\u00eda en mis cuadernos breves rese\u00f1as de las cosas chuscas o solemnes que ocurr\u00edan en aquella escuela de religiosas; alguna vez las ley\u00f3 la maestra, contrario a lo que supuse sonri\u00f3, pidi\u00f3 que se las regalara, al d\u00eda siguiente vi a varias ni\u00f1as riendo a carcajadas frente al peri\u00f3dico mural que ten\u00edamos a un costado de la escalera. D\u00edas despu\u00e9s, al iniciar la junta mensual de padres de familia la directora los invit\u00f3 a que leyeran el peri\u00f3dico mural, con los mismos resultados, ese fue mi arranque porque a partir de ah\u00ed me acompa\u00f1\u00f3 siempre un block y una pluma donde tomaba apuntes de lo que ve\u00eda o escuchaba; ya en la preparatoria fund\u00e9 un periodiquito que la direcci\u00f3n de la escuela imprim\u00eda en hojas sueltas que se repart\u00edan gratis a los alumnos y profesores. De ah\u00ed a publicar en un peri\u00f3dico local y luego a uno nacional, con los resultados que ya conocen.<\/p>\n<p>En lo personal la vida no ha sido f\u00e1cil ni agradable. Ten\u00eda diez a\u00f1os, una tarde lleg\u00f3 madre con regalos, me prob\u00f3 unas zapatillas de tac\u00f3n alto, vestido arriba de las rodillas, me puso aretes, collares y -sin importar mi desagrado- me maquill\u00f3 como si fuera ya una se\u00f1orita. Est\u00e1s invitada a una fiesta, son gente de mucho dinero, te vas a portar bien, no vayan a pensar que eres maleducada, no me quedar\u00e9, pero no te preocupes, regresar\u00e9 por ti m\u00e1s tarde. La casa de la fiesta era enorme y elegante, nos recibi\u00f3 una mujer joven, guapa, rubia, de ojos azules, de seguro extranjera pues hablaba con dificultad el idioma. Te vas a divertir, si se te ofrece algo me dices. Llegamos a un gran sal\u00f3n, jam\u00e1s lo imagin\u00e9, seis viejillos calvos y panzones acariciaban y besaban a tres t\u00edmidas ni\u00f1as de mi edad y a dos jovencitas de unos quince a\u00f1os que actuaban con desparpajo. \u00a1Ah!, dijo una voz masculina, otra debutante. Me sentaron junto al due\u00f1o de la casa, inici\u00f3 la pl\u00e1tica tal vez para tranquilizarme porque debe haber notado mi incomodidad ante el espect\u00e1culo que daban las jovencitas. Me ofreci\u00f3 un vaso con jugo de frutas -as\u00ed lo llam\u00f3 -. No te preocupes, t\u00f3malo con confianza, pero yo sent\u00eda que a cada trago la cabeza me daba vueltas y me costaba m\u00e1s trabajo hablar, acerc\u00f3 su sill\u00f3n al m\u00edo, hizo la se\u00f1a de que me sentara en sus piernas, me negu\u00e9, rode\u00f3 mi cintura con sus manazas y me deposit\u00f3 en sus piernas, su cabeza qued\u00f3 cerca de mi cara, percib\u00ed el fuerte olor de su loci\u00f3n y el de la vaselina que usaba en el cabello, mezclados con los pestilentes gases de sus intestinos que arrojaba sin pudor y sin recato. Sent\u00ed ganas de vomitar. Corrimos al ba\u00f1o, sujet\u00f3 mi cabeza frente al lavabo, acept\u00e9 un vaso con enjuague bucal para refrescar mi aliento, jal\u00f3 fuertemente mi cabello para impedir cualquier movimiento, subi\u00f3 mi vestido, baj\u00f3 mi ropa \u00edntima, sent\u00ed un bulto caliente en mi entrepierna, luego un suave vaiv\u00e9n me llevaba y me tra\u00eda, de pronto con brusco movimiento lleg\u00f3 hasta el fondo de mis entra\u00f1as, sent\u00ed descargas el\u00e9ctricas en la cabeza y un torrente de l\u00e1grimas escurr\u00eda por mis mejillas. Perd\u00ed el sentido, despert\u00e9 horas m\u00e1s tarde, mi ropa interior estaba manchada de sangre, ten\u00eda moretones y huellas de mordeduras en cuello, hombros y entrepiernas, los labios reventados -con residuos de sangre seca- me ard\u00edan al abrir la boca. Entr\u00f3 la rubia, arroj\u00f3 mi ropa sobre la cama. V\u00edstete, tu madre te espera afuera, el chofer las llevar\u00e1 a tu casa.<\/p>\n<p>Al verla me solt\u00e9 a llorar. Nada de escenas delante del se\u00f1or, hablaremos en la casa, contr\u00f3late. Ya a solas fui desgranando lo ocurrido, me interrumpi\u00f3 hoscamente. Que sea menos, no exageres, as\u00ed nos pasa a todas, nadie se muere por esto, es la iniciaci\u00f3n; felicidades, ya eres toda una mujer, mi mujercita. Quise protestar, me call\u00f3 con un gesto. Nada de dramas, nos toc\u00f3 ser mujeres y as\u00ed es la vida, Dios nos cre\u00f3 para dar placer a los hombres, pero no te preocupes, pasado el trago amargo t\u00fa tambi\u00e9n terminar\u00e1s por disfrutarlo y por anhelar que se repita. Transcurri\u00f3 la semana, una tarde entr\u00f3 a mi rec\u00e1mara, llevaba las zapatillas de tac\u00f3n alto y el vestido zanc\u00f3n. Arr\u00e9glate, tienes fiesta esta noche. Temblaba, un fr\u00edo sudor recorr\u00eda arriba abajo mi columna, por puro orgullo contuve el llanto. Escuch\u00e9 el ruido de la ducha, tom\u00e9 la ropa que encontr\u00e9 a mano, la guard\u00e9 en mi mochila y sal\u00ed sin saber ad\u00f3nde dirigirme. Reconoc\u00ed la calle, la casa, dud\u00e9 un par de veces, por fin me decid\u00ed, toqu\u00e9 el timbre, sali\u00f3 la abuela, la abrac\u00e9 con fuerza y el grito de dolor se habr\u00e1 escuchado en toda la cuadra. Acarici\u00f3 mi cabello y con la ternura con que sol\u00eda arrullarme cuando era peque\u00f1a susurr\u00f3 palabras de amor. Ya mijita, ya pas\u00f3, ya pas\u00f3 todo, pero no pregunt\u00f3 -nunca lo hac\u00eda- qu\u00e9 ocurr\u00eda. Abu, no quiero volver a mi casa, \u00bfme puedo quedar a vivir contigo? Claro que s\u00ed mijita, hablar\u00e9 con tu madre para que sepa que est\u00e1s aqu\u00ed a salvo. As\u00ed lo hizo, al d\u00eda siguiente fue por mis cosas y no volv\u00ed a saber nada de mi madre.<\/p>\n<p>Mi carrera como reportera iba en ascenso, hab\u00eda sido contratada por uno de los principales diarios del pa\u00eds; el director del peri\u00f3dico me trataba con deferencia y cari\u00f1o, un d\u00eda me llam\u00f3 a su privado. Bueno mija pues ya est\u00e1s aqu\u00ed, dime a qu\u00e9 te vas a dedicar, no me gustan los reporteros de todo porque terminan siendo periodistas de nada. Las finanzas, don Julio, las finanzas. No mija, ese es un mundo de varones, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer ah\u00ed?, \u00bfcu\u00e1ndo se ha sabido de alguna mujer en esa fuente? N\u00f3mbrame una sola. Vete a deportes o a sociales\u2026 No don Julio, por favor. Vista mi necedad me fue prestando sus libros sobre el tema, me mand\u00f3 a la bolsa de valores, acud\u00ed a cursos y conferencias y supe los chismes del medio. Por fin un d\u00eda me llam\u00f3 a su oficina. Bueno mija pus ya estuvo, su bautizo de fuego. El millonario n\u00famero uno del pa\u00eds dar\u00e1 una conferencia para avisar de cuantiosas inversiones y, por supuesto, para hablar mal del gobierno. Ya te acreditamos, para hacerte menos pesada la losa prepar\u00e9 algunas preguntas por si eventualmente te diera la palabra; por supuesto no son sino propuestas, consid\u00e9rate con la libertad de preguntar lo que gustes, pero con toda franqueza dudo mucho que eso ocurra, aunque viniendo de ti, nunca se sabe, te creo capaz de conseguir una entrevista. Sal\u00ed sinti\u00e9ndome pavorreal.<\/p>\n<p>El auditorio estaba lleno, se hallaban presentes los due\u00f1os de los principales grupos empresariales, as\u00ed como los de los bancos y casas de bolsa; arrumbados por ah\u00ed, en un rinc\u00f3n, los compa\u00f1eros reporteros ninguneados por tan exc\u00e9ntrico se\u00f1or tomaban nota. Terminada la conferencia iniciaron las preguntas y respuestas, abri\u00f3 el decano de la fuente. Yo no perd\u00eda detalle, apuntaba todo en mi peque\u00f1o block. Levant\u00e9 la mano, me ignor\u00f3 ol\u00edmpicamente. Se repiti\u00f3 lo mismo un par de veces. La rueda de prensa llegaba a su fin. Me puse de pie, levant\u00e9 la mano y empec\u00e9 a brincar para llamar su atenci\u00f3n. \u00a1Ni\u00f1a, estate quieta, me vas a derrumbar el edificio! Risas de colegas y empresarios. \u00a1Se\u00f1or!, grite con tal fuerza que se escuch\u00f3 en todo el auditorio. \u00a1Deme una oportunidad, se lo ruego! Me mir\u00f3 largamente. Habla ni\u00f1a, qu\u00e9 dijo tu director que preguntaras. Se\u00f1or, ya con micr\u00f3fono en mano, mi director me respeta como reportera y conf\u00eda en mi trabajo. Solt\u00f3 un tenue silbidito de sorpresa. Expresiones de asombro de los compa\u00f1eros. Por respeto a m\u00ed misma ignor\u00e9 la lista que me diera el director, improvis\u00e9 algo que se me ocurri\u00f3. Expresi\u00f3n de asombro. Buena pregunta, reporterita, ver\u00e1s\u2026 Terminada su respuesta guard\u00f3 silencio. El maestro de ceremonias se dispon\u00eda a concluir el acto. \u00a1Se\u00f1or, quiero hacer otra pregunta! Asinti\u00f3 con la cabeza. La gente abandonaba a toda prisa el auditorio. Temblaban mis piernas y brazos, para tranquilizarme decid\u00ed esperar a que se fuera la mayor\u00eda. Felicidades ni\u00f1a, lo hiciste muy bien, mi jefe qued\u00f3 impresionado, hice un esfuerzo por entender lo que dec\u00eda porque su manejo del idioma era p\u00e9simo, vi sus ojos azules, di las gracias. \u00bfTe gustar\u00eda una exclusiva? -Escuch\u00e9-. Por supuesto, \u00bfcu\u00e1ndo podr\u00edan darme la entrevista? En este momento, te ha concedido una hora, \u00bfte viene bien? La segu\u00ed por entre pasillos y salones, se detuvo frente a una majestuosa puerta de madera. Aguarda un minuto, escuch\u00e9. Pasado un momento sali\u00f3, pasa, me dijo. Di unos pasos, el ambiente estaba sobrecargado con los aromas del perfume y vaselina de aquel hombre, con los que trataba de ocultar los pestilentes gases intestinales que arrojaba sin pudor y sin recato. Lo vi a los ojos, descubr\u00ed su mirada lasciva y esa sonrisa libidinosa que me persegu\u00edan desde ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Ciudad de M\u00e9xico<br \/>\nFebrero de 2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hola soy Montserrat Prats, aunque me conocen m\u00e1s como la \u201cReportera de oficio\u201d, seud\u00f3nimo con el que publico mi columna en diarios y revistas nacionales e internacionales. 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