{"id":298563,"date":"2026-05-27T19:43:51","date_gmt":"2026-05-28T01:43:51","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=298563"},"modified":"2026-05-27T19:43:51","modified_gmt":"2026-05-28T01:43:51","slug":"miradas-desde-el-sur-175","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2026\/05\/27\/miradas-desde-el-sur-175\/","title":{"rendered":"Miradas desde el Sur"},"content":{"rendered":"<p>Era invierno en Buenos Aires. Todos estaban conmocionados por las noticias del atentado a la Asociaci\u00f3n Mutual Israelita Argentina. Unos minutos antes, Violeta hab\u00eda pasado por el sitio en busca de un lugar para vivir.<br \/>\nLa mujer ingres\u00f3 al edificio con un cartel en la fachada, que indicaba ser una Pensi\u00f3n. Estaba agotada. El abrigo, entrecruzado con lazo al frente, mostraba la delgadez de su figura.<br \/>\n&#8212;El cuarto no es grande, pero para vos est\u00e1 piola. La catrera de una plaza contra la pared, te deja lugar para una silla, una mesa y esa especie de placar para guardar las pocas pilchas que tra\u00e9s. Por unos mangos m\u00e1s, te alquilo la pieza con un retrete, pileta y flor para la ducha.- La due\u00f1a le mostraba e indicaba cada cosa del espacio que ten\u00eda para alquilar.<br \/>\n&#8212;Listo. Aqu\u00ed tiene. Pesos m\u00e1s, pesos menos, no me voy a fijar. Quiero pensar que no me va a chorrear por un cuartucho como \u00e9ste.<br \/>\nEl pelo deste\u00f1ido la avejentaba y remarcaba las ojeras en el rostro p\u00e1lido \u201c\u00a1Qu\u00e9 geta, por Dios! Si me ve la yuta seguro me guarda\u201d, pens\u00f3 al mirarse en el espejo.<br \/>\nSentada al borde de la cama sobre una manta de flores deste\u00f1idas, Violeta observaba cada rinc\u00f3n de la habitaci\u00f3n con un sabor indefinido en la boca. Los pensamientos alborotaban el flujo de sus venas hasta el ahogo, el que suelen provocar muchas veces los recuerdos.<br \/>\n\u201cDesaparecieron las \u00e9pocas del faroleo\u201d, se dijo. El hijo de puta la hab\u00eda arrastrado al fango con el enga\u00f1o del amor eterno. \u201cDiez a\u00f1os en el bardo por pendeja boluda \u00a1Dios! \u00a1Qu\u00e9 tilinga!\u201d La verdad golpeaba feo. La imagen de \u00e9l se presentaba en todo momento.<\/p>\n<p>Lo hab\u00eda conocido en su barrio del conurbano bonaerense. Algunos lo ten\u00edan por un cheto de la Capital y otros por chanta pueblerino.<br \/>\n&#8212;Ven\u00ed, piba, que te presento a un amigo- Y en ese preciso momento, le cal\u00f3 hondo.<br \/>\nAquella adolescencia solo conoc\u00eda del amor de las telenovelas y el de las historias de sus compa\u00f1eras de la escuela para adultos. Violeta no sab\u00eda de versos m\u00e1gicos ni de maldades for\u00e1neas.<br \/>\nSu primo, el mismo que se lo hab\u00eda presentado, fue el \u00fanico que la puso sobre aviso.<br \/>\n&#8212; Mira, Viole, te lo present\u00e9, pero no le des bola, el tipo es un fulano que va atr\u00e1s del levante. Y despu\u00e9s del chamuyo se hace el distra\u00eddo..<br \/>\nElla no supo en qu\u00e9 momento sus padres aceptaron que se fuera con \u00e9l a Buenos Aires. La falta de trabajo y la miseria que trae aparejada, muchas veces, act\u00faa de mala consejera. Y cuando ya no se puede recuperar lo perdido, es mejor no enterarse de los porqu\u00e9s.<br \/>\nUn d\u00eda antes de la partida, su mejor amiga, que viv\u00eda en otra ciudad, la llam\u00f3 por tel\u00e9fono a la casa de la vecina.<br \/>\n&#8212; \u00a1Sos una amiguita re piola! \u00a1Te banco a muerte! Mir\u00e1 las fanfarronas que dec\u00edan que se iban a voltear al tipo. Est\u00e1 con vos y sin hacer ning\u00fan quilombo. Te adoro, Viole &#8211; Mariela, su amiga-hermana la hab\u00eda despedido con bombos y platillos.<br \/>\n&#8212; No seas boluda, che, que me vas a hacer pelota. No me tildes, que me faltan hacer muchas cosas antes de irme. Haceme caso que soy un vejestorio cuatro a\u00f1os mayor que vos.<br \/>\n&#8212; Bueno, ami, no soy mufa. Sab\u00e9s que te re quiero \u00bfMe vas a invitar a tu casa?<br \/>\n&#8212; Seguro. Y as\u00ed lo vas a conocer y nos vamos de boliche.<\/p>\n<p>Violeta miraba las paredes del cuarto de la Pensi\u00f3n, sin verlas. \u201cPor Dios, qu\u00e9 fiaca\u201d, murmur\u00f3 y se acomod\u00f3 sobre la cama. Deb\u00eda dejar de ver al hijo de puta hasta en los sue\u00f1os. Quer\u00eda no pensar por unos momentos. O\u00edr como presentes palabras del pasado, no le hac\u00eda bien, nada bien.<br \/>\nY cuando estuvo en Buenos Aires con \u00e9l, la cachete\u00f3 la vida. Su primo ten\u00eda raz\u00f3n. El \u201cchanta pueblerino\u201d cambi\u00f3 su rol a proxeneta. Y ella, \u201cla piba boluda\u201d que cre\u00eda en el amor, sobrevivi\u00f3 para el placer de otros hombres y ser moneda de pago por el consumo.<br \/>\nTen\u00eda que buscar algunas cosas del lugar en el que hab\u00eda vivido. Se levant\u00f3 y sali\u00f3. Lleg\u00f3 a la casa, toc\u00f3 timbre y le abrieron.<br \/>\n&#8212; Che, qu\u00e9 chambona. No me dijiste que te ibas de aqu\u00ed. Desapareciste hace dos meses. Hace una semana llam\u00f3 una tipa que se llama Mariela y dijo que te espera\u2026par\u00e1 que te lo anot\u00e9.- La encargada del cuasi telo busc\u00f3 y le entreg\u00f3 un papel.<br \/>\nAnte sus ojos apareci\u00f3 otro papel, el que le hab\u00eda dejado \u00e9l. Eran las palabras que le hab\u00eda dicho:<br \/>\n&#8212; \u00a1Andate! \u00a1Ya no me serv\u00eds ni falopeada! Agradec\u00e9 que todav\u00eda podes laburar de yiro y estar con vida.<\/p>\n<p>En la Pensi\u00f3n, Violeta acomod\u00f3 lo que llevaba en el bolso y prest\u00f3 atenci\u00f3n a lo que hab\u00eda anotado la mujer de donde hab\u00eda vivido; Caf\u00e9 Margot, Avenida Boedo 857. 30 de Julio a las 19 horas.<br \/>\n\u201cJusto hoy va a venir\u201d, murmur\u00f3. Cinco a\u00f1os hab\u00edan pasado sin que se comunicaran y ella a escondidas para cuidarla, cuando pod\u00eda, le dejaba mensajes. Mariela no hab\u00eda dado vistas. \u201cEs una cuentera, no me banco su olvido, vive al pedo\u201d, se repet\u00eda una y otra vez.<br \/>\nReconoci\u00f3 que quiz\u00e1, que viniera su amiga, era un premio, un mensaje alentador. Estar\u00eda en el Caf\u00e9 Margot, lista para el abrazo.<br \/>\nNo conoc\u00eda la Avenida Boedo. Solo sab\u00eda de sus propias esquinas y sinti\u00f3 bronca. Lleg\u00f3 a la entrada principal del Margot, el de las puertas con bronces lustrados. La ubicaron en la trastienda con sillas y mesas de madera, en donde podr\u00edan charlar sin tiempo. La pared de ladrillo con retratos y carteles, vitrinas pobladas de botellas, le llamaron la atenci\u00f3n y se sinti\u00f3 acompa\u00f1ada.<br \/>\nQuer\u00eda a su amiga a pesar de la ausencia. En ese momento se dio cuenta de que eran una copia ante los peligros de la vida. Y sinti\u00f3 miedo. Las palabras de su primo: \u201cEs un busca de minas boludas\u201d, destru\u00eda las mejores ideas.<br \/>\nEstaba sentada junto a los ventanales y a las puertas secundarias del caf\u00e9 que daban a San Ignacio. Fumaba un pucho, cuando vio a Mariela. Se le nubl\u00f3 la vista. Su amiga no estaba sola. Quiso levantarse y salir corriendo por la Avenida Boedo, pero no pudo. Baj\u00f3 los p\u00e1rpados y esper\u00f3. El p\u00e1nico la hab\u00eda inmovilizado. \u201c\u00a1La chamuy\u00f3, el hijo de puta!\u201d, pens\u00f3. Un abrazo fuerte y tibio calm\u00f3 el temblor de Violeta.<br \/>\n&#8212; Tranqui, ami querida. Vinimos con tu primo. \u00c9l est\u00e1 en cana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era invierno en Buenos Aires. Todos estaban conmocionados por las noticias del atentado a la Asociaci\u00f3n Mutual Israelita Argentina. Unos minutos antes, Violeta hab\u00eda pasado por el sitio en busca de un lugar para vivir. La mujer ingres\u00f3 al edificio con un cartel en la fachada, que indicaba ser una Pensi\u00f3n. Estaba agotada. 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